Rory McIlroy consagra su leyenda con segunda chaqueta verde consecutiva en el Masters de Augusta
En una jornada cargada de emoción y suspense, el golfista norirlandés Rory McIlroy logró una hazaña histórica al conquistar por segundo año consecutivo el Masters de Augusta, uno de los torneos más prestigiosos del mundo. Tras una semana de intensa competencia en Georgia, McIlroy firmó una tarjeta final de 276 golpes (-12), incluyendo un 71 (-1) en la ronda decisiva del domingo, para alzarse con su sexto título major y el número 30 en el PGA Tour.
Una final de altibajos y drama en el campo
La etapa final comenzó con Cameron Young mostrando una precisión excepcional, alcanzando una ventaja de -12 en un tablero que cambió constantemente. McIlroy, por su parte, enfrentó dificultades tempranas con un doble bogey en el hoyo 4 y otro error en el 6, poniendo en riesgo su defensa del título. Sin embargo, el campeón defensor demostró su carácter y experiencia, recuperando terreno con cuatro birdies antes del hoyo 14, en una muestra de resiliencia que definió su victoria.
En los hoyos finales, aunque llegó con una ventaja de dos golpes, McIlroy no tuvo una ejecución perfecta y debió superar un ligero susto, exhibiendo destreza y temple bajo presión. Tras un putt corto que selló su triunfo, levantó la mirada al cielo y soltó un grito de liberación, celebrando con su caddie el fin de una competencia agotadora.
Un logro que lo une a los grandes de la historia
Con esta victoria, McIlroy se une a un selecto club de golfistas que han repetido campeonato en Augusta, incluyendo leyendas como Jack Nicklaus, Nick Faldo y Tiger Woods. Detrás del europeo, quedaron en la clasificación:
- Scottie Scheffler con -11
- Un empate múltiple con -10 entre Tyrrell Hatton, Russell Henley, Justin Rose y Cameron Young
Como bicampeón, la mítica chaqueta verde le fue colocada por Fred Ridley, director del Augusta National, y McIlroy se embolsó 4.5 millones de dólares por el título, parte de una bolsa total histórica de 22.5 millones. Este triunfo no solo consolida su legado en el deporte, sino que también marca un hito en su carrera, demostrando que sigue siendo una fuerza dominante en el golf mundial.



