En una zona residencial de Florida, Tiger Woods, de 50 años, fue arrestado tras volcar su camioneta el pasado viernes. Las imágenes de las cámaras corporales, dadas a conocer este jueves, muestran al golfista arrodillado en el asfalto, aturdido, mientras agentes del Sheriff del Condado de Martin extraían dos pastillas de hidrocodona de sus bolsillos.
Según su testimonio, el accidente ocurrió mientras intentaba cambiar la emisora de radio y consultar su celular, lo que provocó que su Range Rover golpeara un remolque de hidrolavadora y terminara volcado de costado en Jupiter Island. Woods dijo: 'Miré mi teléfono y, de repente... ¡bum!'.
El material audiovisual de 17 minutos documenta su traslado a la cárcel, donde se le ve bostezando, con hipo y quedándose dormido brevemente. El informe de arresto describe ojos rojos y pupilas extremadamente dilatadas. La prueba de alcoholemia dio cero, pero Woods admitió haber tomado medicamentos recetados.
La policía halló en su pantalón dos pastillas blancas marcadas como 'M367', identificadas como Norco, un analgésico que combina paracetamol e hidrocodona. Woods se negó a proporcionar una muestra de orina, lo que, según la ley de Florida, constituye un delito menor.
Este incidente ocurre mientras Woods se recuperaba de su séptima cirugía de espalda, realizada en octubre pasado, con la esperanza de regresar al Masters de Augusta. No ha competido desde el Abierto Británico de 2024. Fue liberado bajo fianza ocho horas después de su ingreso en prisión.



