Abreu prioriza salud de Gilberto Mora para el Mundial 2026 sobre urgencia de Xolos
Abreu protege a Gilberto Mora pensando en el Mundial 2026

Salud integral antes que resultados inmediatos: La filosofía de Abreu con su joya juvenil

En medio de una profunda crisis deportiva que mantiene a los Xolos de Tijuana sumergidos en el puesto 15 de la clasificación general, el técnico Sebastián "Loco" Abreu ha tomado una decisión que prioriza el futuro sobre el presente inmediato. La recuperación completa de Gilberto Mora, la máxima promesa del futbol mexicano de 17 años, se ha convertido en el objetivo principal, incluso por encima de romper la racha de ocho partidos sin victoria que agobia al equipo fronterizo.

Una ausencia que duele pero se respeta

La derrota inesperada ante Santos, el peor equipo del torneo Clausura 2026, evidenció una vez más el vacío que deja Mora en el mediocampo xoloitzcuintle. Sin embargo, para Abreu, este dolor competitivo es preferible a arriesgar el bienestar a largo plazo de su joven estrella. "La prioridad es primero su salud: su salud mental y su salud física, que se recupere y que pueda llegar al torneo más importante que puede tener un futbolista, y sobre todo siendo en casa, que es la Copa del Mundo", afirmó el estratega uruguayo con convicción.

Gilberto Mora lleva ausente desde el 18 de enero cuando se le diagnosticó una pubalgia, lesión que ha requerido tratamiento especializado e incluso ha contemplado la posibilidad de intervención quirúrgica. Su proceso de recuperación ha incluido atención médica en Estados Unidos, siguiendo un camino cuidadosamente planificado que busca tenerlo en condiciones óptimas para el Mundial 2026.

Sin presiones externas ni internas

Abreu fue categórico al descartar cualquier tipo de presión para acelerar el regreso de Mora a las canchas. "Presión hubiera sido que se le exigiera que 'a huevo' tiene que jugar para poder estar. Aquí hemos coincidido en que lo primero es que esté en condiciones físicas", sentenció el técnico, quien se negó rotundamente a utilizar al mediocampista como un "bombero" para apagar los incendios deportivos del equipo.

El proceso de Mora continúa desarrollándose lejos del ruido mediático, según explicó Abreu: "Va bien en su etapa y se va sintiendo mejor, ya va evolucionando en sus entrenamientos. Pero cuanto menos se hable de él, mejor, porque él va en una etapa por un camino diferente y nadie lo va a andar empujando para que se apure". Esta solicitud de paciencia se extiende tanto a la afición como a la prensa que sigue con expectación la evolución del joven seleccionado nacional.

Reconocimiento del valor perdido

El estratega no evadió reconocer el impacto que ha tenido la ausencia de Mora en el rendimiento colectivo. "Al buen jugador se le extraña ganando, empatando o perdiendo. Al jugador clase A se le extraña siempre porque son jugadores diferentes, porque hacen que el equipo juegue diferente", indicó Abreu, quien parece haber aceptado que la liguilla es prácticamente una opción perdida para este torneo.

Esta postura representa una apuesta arriesgada en el corto plazo pero visionaria a mediano plazo, considerando que el Mundial 2026 se disputará en territorio mexicano, estadounidense y canadiense, convirtiendo la preparación de Mora en un asunto de interés nacional más allá de los colores clubísticos.