Chivas enfrenta el Clásico con 7 jugadores no nacidos en México y Mascareño critica doble moral
Chivas con 7 no mexicanos y Mascareño critica doble moral

Chivas rompe tradición con siete jugadores no nacidos en México para el Clásico

El Club Deportivo Guadalajara se prepara para enfrentar el próximo Clásico Nacional con una plantilla que incluye a siete futbolistas nacidos en Estados Unidos, marcando un cambio radical en la política tradicional del equipo que históricamente privilegiaba a jugadores nacidos exclusivamente en territorio mexicano.

El reclamo histórico de Gerardo Mascareño

Mientras Chivas se adapta al mercado futbolístico moderno, resurge la voz de Gerardo Mascareño, exjugador que en 1998 enfrentó el rechazo absoluto de la afición y directiva por haber nacido en Silver Spring, Maryland. Aunque contaba con profundas raíces mexicanas y había demostrado su calidad en equipos como Puebla, Atlante y Atlas, su fichaje por las Chivas duró apenas seis meses debido a la presión social que cuestionaba su nacionalidad.

"¡Qué tiempos aquellos! Cuando en las Chivas todavía tenían el 'valor' de correr a patadas a cualquiera que no hubiera nacido bajo el sol de México (como lo hicieron conmigo)", expresó Mascareño en redes sociales, evidenciando la herida que permanece décadas después de su experiencia traumática con el club.

La evolución de los estatutos no escritos

La tradición de Chivas, que durante décadas funcionó como un estatuto no escrito, ha experimentado transformaciones significativas:

  • En los años 90, el club se limitaba exclusivamente a jugadores nacidos en México
  • Posteriormente, aceptaron futbolistas con pasaporte mexicano, siempre que no representaran a otras selecciones nacionales
  • Esta última regla se rompió con casos como el de Santiago Ormeño, quien jugó para la selección peruana
  • Actualmente, el equipo cuenta con siete jugadores nacidos en Estados Unidos: Daniel Aguirre, Leonardo Sepúlveda, Brian Gutiérrez, Richard Ledezma, Efraín Álvarez y Jonathan Pérez

La crítica a la doble moral institucional

Mascareño no duda en señalar la contradicción que observa en el club y su afición: "Ahora idolatran a los que antes despreciaban, demostrando esa coherencia y doble moral tan envidiable que tienen el club y su afición. Me muero de risa viendo cómo el pasaporte extranjero ya no quita lo 'mexicano', siempre y cuando ayude a no dar tanta lástima en la tabla".

Esta evolución responde a las necesidades competitivas del fútbol moderno, donde Chivas ha enfrentado dificultades para adquirir talento bajo sus restricciones tradicionales, buscando así romper el ayuno de campeonatos que afecta al equipo.

El legado de un jugador marginado

Gerardo Mascareño, recordado como un futbolista habilidoso aunque de complexión regordeta, dejó su marca en el fútbol mexicano no solo por su calidad técnica sino por ser pionero en un debate que hoy sigue vigente. Su experiencia con Chivas dejó una cicatriz permanente, reflejando cómo el cuestionamiento a su identidad mexicana afectó profundamente su carrera y vida personal.

Mientras el Guadalajara se alista para el Clásico con una plantilla multicultural, la sombra de Mascareño y su reclamo histórico permanecen como recordatorio de cómo las tradiciones futbolísticas pueden transformarse bajo la presión de los resultados deportivos.