Chivas hizo vibrar a su afición con una actuación llena de fútbol, carácter y contundencia al aplastar 4-1 al América en la Final de Ida de la categoría Sub-21. El Rebaño no solo ganó el Clásico Nacional, lo dominó de principio a fin y dejó al borde del campeonato a una generación que ilusiona a toda su afición.
Dominio absoluto desde el inicio
Desde el silbatazo inicial, Guadalajara salió decidido a imponer condiciones. Cada balón se disputó con intensidad, cada ataque llevaba peligro y cada llegada encendía las tribunas. El premio llegó pronto. En un tiro de esquina, Esteban Mendoza apareció con olfato goleador para rematar de primera y desatar la locura en el AKRON con el 1-0. Su celebración, mandando callar con la mano en la boca, le puso todavía más sabor a una noche que apenas comenzaba.
América jamás encontró respuesta. Chivas lo superó en velocidad, en entrega y en fútbol. Los rojiblancos aprovecharon cada espacio y estuvieron cerca de aumentar la ventaja en varias ocasiones, hasta que apareció la magia de Jesús Hernández. El delantero firmó uno de los mejores goles de la temporada. Controló un balón largo rodeado de defensores, recortó con calma, engañó al arquero y definió con enorme categoría entre las piernas del guardameta para hacer explotar nuevamente el estadio con el 2-0. El Rebaño jugaba con el corazón, mientras el América lucía completamente rebasado.
Segundo tiempo sin respiro
Para la segunda mitad, el dominio rojiblanco continuó. Chivas no bajó la intensidad y encontró el tercer golpe gracias otra vez a Esteban Mendoza, quien firmó su doblete y dejó al América tambaleándose sobre la lona. El campeonato comenzaba a teñirse de rojo y blanco.
Aunque Miguel Ángel Carreón logró descontar para las Águilas y darle un respiro a los visitantes con el 3-1, la ilusión azulcrema duró muy poco. Porque cuando el partido llegaba a su final, volvió a aparecer Jesús Hernández para regalar otra pincelada de talento. Desde fuera del área, el atacante sacó un disparo suave, elegante y perfectamente colocado. El balón pegó en el poste antes de besar las redes y provocar un estallido de emoción entre los aficionados presentes en el AKRON. Era el 4-1. Era la goleada.
Camino al título y despedida del AKRON
El silbatazo final desató los abrazos, los gritos y la esperanza de toda la familia rojiblanca. Ahora, el Guadalajara viajará a la Ciudad de México con la ilusión intacta y una ventaja contundente para buscar coronarse campeón Sub-21. Además, el encuentro quedará marcado como el último partido disputado en el Estadio AKRON antes de convertirse oficialmente en Estadio Guadalajara rumbo al Mundial de 2026.



