Madrugada de Cohetes: La Irreverente altera descanso del América antes del Clásico
Cohetes y música contra el América antes del Clásico Nacional

Madrugada de Cohetes y Música: La Irreverente altera el descanso del América antes del Clásico Nacional

El ambiente del Clásico Nacional entre Chivas y América comenzó a calentarse mucho antes del silbatazo inicial, específicamente en las primeras horas de la madrugada. Casi 20 horas antes del encuentro, un grupo presuntamente identificado con La Irreverente, la barra brava del Guadalajara, protagonizó un episodio que desvió la atención hacia fuera del estadio.

Una Noche Interrumpida por Pirotecnia y Estruendo

En las inmediaciones del hotel donde se concentraba el plantel del América, estos aficionados detonaron cohetes chifladores, carcasas y cohetes de vara, iluminando el cielo y sacudiendo la zona con repetidos estruendos. Además, colocaron música a un volumen excesivamente alto, con la clara intención de alterar el descanso de los jugadores azulcremas en las horas cruciales previas al compromiso.

La escena rápidamente trascendió al ámbito digital, donde videos de los destellos y el ruido comenzaron a circular en plataformas como X, generando un intenso debate entre los seguidores de ambos equipos.

Dos Posturas Enfrentadas: Pasión versus Antideportividad

Para algunos seguidores de Chivas, esta acción forma parte del ADN del clásico más mediático de México, una manera de "jugar" el partido desde antes y ejercer presión fuera de la cancha. Sin embargo, la otra perspectiva surgió con igual fuerza:

  • Diversas voces criticaron estos actos por rebasar los límites de la pasión deportiva.
  • Se señaló que el uso de artefactos explosivos en espacios urbanos y la interrupción deliberada del descanso profesional son prácticas antideportivas.
  • Se cuestionó la seguridad y la falta de regulación en torno a las acciones de las barras en el fútbol mexicano.

Molestia en la Concentración de Coapa y el Impacto en el Partido

Desde la concentración del América en Coapa, la molestia fue evidente. El plantel, que buscaba tranquilidad y su rutina habitual antes de un partido de alta exigencia, se encontró con una madrugada interrumpida por luces y ruidos ensordecedores. Aunque no es un recurso nuevo en el fútbol nacional, cada episodio de este tipo reaviva la discusión sobre responsabilidad y límites.

El Clásico Nacional rara vez necesita ingredientes extra, dado su peso histórico y mediático, pero esta vez el foco se desplazó temporalmente hacia los eventos externos. Con el partido en el horizonte, quedó en el aire una pregunta crucial: ¿Influirá esta madrugada agitada en el rendimiento dentro del campo? En un duelo de esta magnitud, cualquier detalle puede convertirse en narrativa, y en esta ocasión, la historia comenzó mucho antes del primer toque de balón.