Cruz Azul selló su pase a las semifinales del Clausura 2026 al vencer 1-0 al Atlas (4-2 global) en el último partido del Estadio Banorte antes de que la FIFA asuma el control del inmueble rumbo al Mundial 2026.
Despedida con victoria
El Coloso de Santa Úrsula vivió su última función antes de convertirse oficialmente en sede mundialista por tercera ocasión. El próximo 11 de mayo, la FIFA tomará posesión del estadio para transformarlo en la casa del partido inaugural entre México y Sudáfrica. Pero antes de entrar en modo mundialista, Cruz Azul quiso despedirse a su manera: con un triunfo y un boleto a semifinales.
Joel Huiqui, el héroe inesperado
En medio de esa atmósfera especial apareció la figura de Joel Huiqui. Hace apenas semanas, tras la salida de Nicolás Larcamón, el panorama era sombrío para los cementeros. El equipo se veía inseguro, sin alma y con una versión gris que parecía condenarlo a otro cierre frustrante. Sin embargo, Huiqui tomó el timón en plena tormenta y en cuestión de días devolvió la personalidad a un plantel que hoy volvió a sentirse conectado con su afición.
El gol de la clasificación
Atlas intentó resistir y mantenerse con vida en la serie, pero Cruz Azul golpeó en el momento justo. Al minuto 31, José Paradela fabricó una joya. El argentino fue dejando rivales en el camino con una conducción elegante hasta abrirse el espacio necesario para sacar un disparo imposible para el arquero rojinegro. Un gol que encendió al estadio y terminó por inclinar definitivamente la eliminatoria.
Posible rival en semifinales
Si el América no elimina a Pumas, La Máquina enfrentaría a las Chivas, que llegan tras resurgir ante los Tigres. En el antecedente más reciente, en la jornada 7, Cruz Azul se impuso 2-1 al Rebaño. La ilusión celeste sigue viva. Con Huiqui, el hombre que llegó de emergencia, todo el cruzazulismo vuelve a soñar con el título.



