Autoridades de la CDMX Evitan Presencia Masiva de Aficionados de Tigres Ante América
En un controvertido operativo previo al partido entre América y Tigres en el Estadio Ciudad de los Deportes, aficionados del equipo regiomontano denunciaron haber sido escoltados fuera de la Ciudad de México por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), evitando así lo que se conoce como una "Invasión Tigre" en la capital.
Denuncias de Aficionados en Redes Sociales
Según testimonios compartidos en plataformas digitales, los seguidores de Tigres que viajaron desde Monterrey para el encuentro de la Jornada 8 del Clausura 2206 afirmaron que, al llegar a la CDMX, fueron interceptados por autoridades. "Cooperamos con el operativo con la SSC de la CDMX, llegamos al punto de reunión que acordamos para ingresar todos juntos al estadio, y nos están llevando a las afueras de la ciudad", relató uno de los afectados, quien añadió que tenían boletos en mano pero no se les permitió el acceso.
Otros reportes indicaron que autobuses con aficionados fueron detenidos y escoltados hacia las periferias de la ciudad, sin que se proporcionaran argumentos válidos para esta acción. "Interceptan autobuses de la gente de Tigres en CDMX y al parecer son escoltados a las afueras de la ciudad sin ningún argumento válido", expresó otro seguidor, destacando la ironía de que los visitantes suelen ser bien recibidos en el Estadio Universitario de Monterrey.
Contexto del Partido y Repercusiones
El partido, considerado uno de los más atractivos del torneo, se disputó con Tigres sin su estrella André-Pierre Gignac, buscando mejorar su posición en la tabla general. Históricamente, América ha dominado estos enfrentamientos en casa, sumando 7 triunfos consecutivos ante Tigres en la CDMX.
Hasta el momento, ni Tigres, América, la Liga MX ni la SSC han emitido un pronunciamiento oficial sobre los hechos. Cabe recordar que, aunque no se permiten grupos de animación visitantes en los estadios mexicanos, los aficionados individuales tienen derecho a asistir a los partidos, independientemente del equipo que apoyen.
Este incidente ha generado un debate sobre la seguridad y los derechos de los aficionados en el fútbol mexicano, poniendo en duda los protocolos establecidos para partidos de alta rivalidad. La situación podría tener implicaciones futuras en la organización de eventos deportivos en la capital.
