Guido Pizarro atribuye goleada de Tigres a problemas logísticos en viaje a Cincinnati
Pizarro culpa problemas de viaje por goleada de Tigres en Concacaf

Guido Pizarro responsabiliza a complicaciones de viaje por contundente derrota de Tigres

El director técnico de los felinos, Guido Pizarro, manifestó su frustración tras la abultada goleada que sufrió su equipo en los octavos de final de la Liga de Campeones de la Concacaf. El estratega aceptó que intentaron posponer el encuentro, pero la confederación continental denegó esa posibilidad, a pesar de que la delegación felina arribó a la ciudad de Cincinnati con apenas cinco horas de antelación al partido.

Una cadena de imprevistos que truncó la preparación

La derrota resultó particularmente sorprendente considerando que Tigres cuenta con una nómina de alto nivel y llegaba a este duelo con el impulso anímico de haber vencido recientemente a los Rayados del Monterrey en el Clásico Regio. Sin embargo, la realidad fue completamente distinta al inicio de semana, cuando se presentaron múltiples inconvenientes para llegar a su destino en Estados Unidos.

En primer lugar, en Monterrey experimentaron un retraso de dos horas debido a la falta de autorización para aterrizar en territorio estadounidense, provocada por una huelga de trabajadores. Su plan original consistía en volar desde el miércoles, pero la situación se complicó aún más cuando el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, visitó Cincinnati para una gira política, lo que generó el cierre del espacio aéreo por motivos de seguridad, sumado a los reclamos laborales ya existentes.

"Lo he venido diciendo, que el nivel entre los equipos de la MLS y la Liga MX es muy parejo, sin embargo esta vez fue anormal todo lo que pasamos, ahora tenemos que pensar en el regreso en casa", expresó Pizarro durante la conferencia de prensa posterior al partido.

Un itinerario agotador y caótico

El entrenador hizo especial énfasis en la cantidad de horas que invirtieron tratando de llegar a su destino desde el miércoles, cuando acudieron al aeropuerto y no pudieron despegar, y posteriormente el jueves con los continuos retrasos. "Todo lo que diga puede sonar a excusa, los jugadores se levantaron a las 5 de la mañana y llegamos al hotel a las cinco de la tarde. Comimos algo y venimos directamente al estadio, además de que estuvimos una hora tratando de salir del aeropuerto", detalló con evidente cansancio.

Pizarro agradeció a la directiva del club, que siempre estuvo tratando de aligerar las cosas, aunque reconoció que la logística fue un caos desde el miércoles, con imponderables que no se resolvieron a tiempo. La directiva de Tigres notificó a la Concacaf la solicitud de aplazar el partido, pero no les fue permitido bajo ninguna circunstancia.

"No se pudo, por más que la directiva hizo las gestiones. Nosotros somos profesionales y afrontamos el compromiso como tal. No es excusa por la cantidad de goles que recibimos y eso me preocupa a mí, el tratar de mejorar", concluyó el estratega, mostrando preocupación por el rendimiento defensivo exhibido durante el encuentro.