Zapatos rojos o multa millonaria: las reglas internas más excéntricas de Xolos
En el Club Tijuana, conocido como Xolos, existen normas internas que van más allá de lo convencional en el fútbol profesional. El color rojo y el número 3 se han convertido en elementos casi sagrados dentro de la institución, con consecuencias económicas significativas para quienes no las respetan.
El sacrilegio de los zapatos de otro color
Miguel Piojo Herrera, quien dirigió al equipo en dos etapas diferentes, reveló detalles sorprendentes sobre la vida interna del club. Por contrato, todos los jugadores deben utilizar zapatos de color rojo durante los partidos y entrenamientos. El incumplimiento de esta norma tiene consecuencias severas.
"En Tijuana predomina el rojo hasta en los zapatos, que por contrato deben ser de ese color. Si no los usas, tienes una multa de $10,000 dólares, y la segunda vez que los uses de otro color te rescinden el contrato. Está en el contrato", explicó Herrera en el podcast OffTheRecord.
Premios por goles en minutos benditos
No todo es castigo en el club que conquistó su único título de Liga MX en el Apertura 2012. Existen incentivos económicos vinculados al número 3, considerado de buena fortuna dentro de la organización. Los futbolistas recibían bonificaciones especiales en situaciones específicas:
- Anotar en el segundo 3 de juego
- Marcar en el minuto 3
- Concretar un gol en el minuto 33'
- Ganar el partido por diferencia de 3 goles
"Cuando el equipo hacía gol en el segundo 3, en el minuto 3, en el 33' o ganábamos por 3 goles de diferencia, había premio", confirmó el estratega mexicano.
El dorsal 1: una exclusividad costosa
Otra peculiaridad histórica de Xolos gira en torno al número 1, tradicionalmente reservado para los porteros. Jonathan Orozco, arquero emblemático del club, tuvo que realizar un desembolso considerable para portar este dorsal.
El dueño del equipo le ofreció la exclusividad permanente: "Quiero que vengas, el 1 es tuyo, es el único jugador en la historia que lo va a usar en Primera División... di que te lo vendí en 500 mil dólares". Esta transacción, equivalente a casi 9 millones de pesos, garantizó que ningún otro futbolista en la historia del club en máxima categoría podría utilizar ese número.
Estas reglas internas, que combinan superstición, disciplina y negociación, forman parte de la identidad única de Xolos de Tijuana, un club que desde su fundación en 2007 y su ascenso a Primera División en 2011 ha mantenido una cultura organizacional distintiva dentro del fútbol mexicano.
