Remodelación del Estadio Azteca-Banorte enfrenta críticas por retrasos y diseño
La remodelación del Estadio Azteca, ahora rebautizado como Estadio Banorte, se ha convertido nuevamente en el centro de las quejas de aficionados al deporte en México. Los reclamos se centran en retrasos significativos en el avance de las obras y en una fachada que, según los seguidores, no luce como se proyectó inicialmente. A través de las redes sociales, los fanáticos han expresado su descontento tanto por el tiempo ajustado para la reapertura como por la estética final del recinto.
Financiamiento y plazos ajustados para la Copa del Mundo 2026
La remodelación se financia mediante un crédito de Banorte, entidad bancaria que invirtió aproximadamente 2,100 millones de pesos para adquirir derechos de patrocinio, lo que llevó al renombramiento del estadio. El proyecto, que también cuenta con financiamiento del Grupo Ollami (Televisa), incluye mejoras tecnológicas, estructurales y estéticas destinadas a convertir el recinto en una sede digna para el partido inaugural de la Copa del Mundo FIFA 2026.
Las obras comenzaron en mayo de 2024, tras finalizar los partidos de la liga de temporada de ese año, con una estimación inicial de veintidós meses para su completación. Sin embargo, el Estadio Banorte se encuentra ahora a contrarreloj para cumplir con el plazo establecido por la FIFA, ya que la reapertura proyectada debe realizarse para marzo de 2026. A pesar de este cronograma apretado, el avance no marcha con la rapidez esperada, generando preocupación entre los aficionados.
Quejas en redes sociales sobre la estética del recinto
Los aficionados han difundido numerosas quejas en plataformas como X (antes Twitter), señalando que la remodelación no cumple con lo prometido. Un usuario comentó: "Se parece al Estadio del Benfica, pero en versión fea", mientras que otros aseguraron que el recinto aún presenta láminas oxidadas y un aspecto general decepcionante. Estas críticas se han viralizado, con imágenes comparativas que muestran el antes y después de la fachada.
Además, Emilio Vallejo Rangel-Larios, abogado y maestro en Ciencias Políticas conocido por sus opiniones en redes sociales, añadió un tono político al debate al declarar que "de gobernar el PAN o el PRI" se hubiese entregado un estadio de primer mundo, aunque esto implicaría usar recursos públicos en un inmueble del sector privado. Esta declaración ha generado discusiones adicionales sobre la gestión del proyecto.
Impacto en la comunidad deportiva y expectativas futuras
La situación ha despertado preocupación y molestia entre los fanáticos, quienes esperaban un recinto renovado y moderno para eventos de talla mundial. A pesar de los retos, el objetivo principal sigue siendo preparar el estadio para la inauguración mundialista en junio de 2026. Las autoridades y patrocinadores enfrentan ahora la presión de acelerar las obras y ajustar la estética para satisfacer las expectativas de los aficionados, asegurando que el Estadio Banorte esté listo a tiempo y con la calidad prometida.



