La Comisión de Arbitraje de la Liga MX ha designado a Fernando Santander como el árbitro central para el partido entre los Pumas de la UNAM y la Cruz Azul, correspondiente a la jornada 15 del torneo Clausura 2024. Esta decisión se da apenas unas semanas después de que Santander estuviera en el centro de la polémica por su actuación en un encuentro anterior de los felinos.
Antecedentes de la controversia
El silbante fue fuertemente criticado por la directiva y la afición de Pumas tras el partido contra el América, donde no sancionó una posible falta dentro del área que pudo haber cambiado el rumbo del encuentro. En aquella ocasión, los universitarios cayeron por 1-0 y el entrenador Antonio Mohamed calificó el arbitraje como "vergonzoso".
Reacciones en el entorno universitario
La noticia de la designación de Santander ha generado diversas reacciones entre los seguidores de Pumas. En redes sociales, muchos aficionados expresaron su descontento, recordando el error arbitral previo. Sin embargo, desde el club han preferido mantener la prudencia, con declaraciones del director deportivo, Miguel Mejía Barón, quien señaló que "confiamos en que el arbitraje será profesional y justo".
El partido en puerta
El encuentro entre Pumas y Cruz Azul se disputará el próximo sábado en el Estadio Olímpico Universitario. Ambos equipos llegan con necesidades de puntos: los universitarios buscan escalar posiciones en la tabla general, mientras que los cementeros intentan asegurar su lugar en la liguilla. Con un historial de encuentros cerrados, la actuación de Santander será clave para mantener el equilibrio en el campo.
Presencia de otros árbitros
Santander estará acompañado por asistentes y el cuarto árbitro, quienes también fueron designados por la comisión. La terna completa incluye a Marco Antonio Ortega y Karen Díaz como asistentes, y a Eduardo Galván como cuarto árbitro. La Comisión de Arbitraje confía en que el equipo arbitral desempeñará su labor con imparcialidad.
La decisión de mantener a Santander como árbitro para este partido ha sido vista como una muestra de respaldo de la comisión hacia el silbante, a pesar de las críticas. Sin embargo, también ha generado un debate sobre la transparencia y la rendición de cuentas en el arbitraje mexicano.



