Santos Laguna cerró con una goleada de 3-0 ante Monterrey el torneo Clausura 2026, pero no logró escapar del último lugar de la tabla ni recuperar la confianza de su afición, que sigue distante.
Un estadio a media capacidad
El Territorio Santos, antes conocido como la Casa del dolor ajeno, lució con apenas la mitad de su aforo. La afición lagunera, herida por los malos resultados de las últimas temporadas, mostró indiferencia. Santos ocupó el lugar 14 de 18 en asistencia, con un promedio de 14 mil aficionados por partido como local, superando solo a Pachuca, San Luis, Mazatlán y Puebla.
Goles de calidad en el cierre
Los goles del triunfo fueron obra de Aldo López, Lucas Di Yorio y Emmanuel Echeverría, este último con colaboración del árbitro Quirarte, quien tuvo un buen desempeño. A pesar de la victoria, el equipo terminó como el peor del torneo, aunque mostró un buen nivel en las últimas jornadas con Omar Tapia como figura.
Monterrey, un equipo millonario sin rumbo
Por su parte, Monterrey vivió una tristeza proporcional a su enorme presupuesto. Un plantel lleno de nombres como Sergio Canales, Lucas Ocampo o Carlos Salcedo, pero sin resultados. La afición regiomontana sigue dolida por la partida de Canales, quien ni siquiera viajó a Torreón. Se espera una reestructuración en verano, aunque probablemente con más dispendio económico.
Santos Laguna tiene mucho que reflexionar. La directiva esperaba un despunte, pero el equipo fue inexpresivo y se hundió hasta quedar exangüe. Solo el final fue bueno, pero la relación con la afición está rota.



