Los Timberwolves de Minnesota recibieron con una cálida bienvenida a los Nuggets de Denver, derrotándolos 113-96 en el tercer juego de la serie. Con este segundo triunfo consecutivo, los Wolves toman la delantera y aún tienen un partido más como locales.
Actuaciones destacadas
Rudy Gobert demostró por qué ha sido cuatro veces Jugador Defensivo del Año, registrando tres tapones e incomodando a Nikola Jokic durante todo el encuentro. A pesar de los 27 puntos del serbio, 11 llegaron desde la línea de tiros libres, ya que falló 19 intentos de campo; ocho de ellos fueron triples, de los cuales solo encestó un par.
Jaden McDaniels, quien declaró que los Nuggets tenían malos defensores después del juego 2, firmó un doble-doble con 20 puntos y 10 rebotes. Ayo Dosunmu aportó 25 unidades desde la banca, lo que permitió a Anthony Edwards tener un juego de menor presión y responsabilidad, llevando la ventaja hasta los 27 puntos.
Problemas para Denver
Los Nuggets nunca se sintieron cómodos en territorio ajeno. Resintieron la ausencia de Aaron Gordon, quien no pudo jugar debido a molestias en la pantorrilla izquierda. Jokic y Jamal Murray no lograron encontrar la canasta con facilidad, tirando para 26.9% y 29.4% de campo, respectivamente. Además, fueron superados en la pintura por el doble de puntos (68-34).
David Adelman tendrá mucho trabajo de cara al juego del próximo sábado. Tras perder la ventaja de localía, el encuentro cobra mayor relevancia para recuperar oxígeno en una serie en la que no han podido establecer su estilo de juego con comodidad.



