Starlink ha asumido abiertamente su intención de convertirse en un competidor directo de la industria de las telecomunicaciones. En una llamada con analistas, directivos de la compañía anticiparon que a través de su servicio móvil satelital prevén captar “bastantes clientes” de los grandes operadores de telefonía, al considerar que su servicio ofrecerá una mejor cobertura, especialmente en zonas donde actualmente no existe señal.
El servicio D2D y su ventaja frente a las telefónicas
El servicio Direct-to-Device (D2D) permite a los satélites conectarse directamente con teléfonos celulares, incluso en zonas sin cobertura terrestre, lo que se perfila como uno de los principales diferenciales frente a las telefónicas tradicionales. Gwyn Shotwell, presidenta y directora de Operaciones de SpaceX, incluso anticipó que su negocio móvil podría llegar a facturar más que los operadores tradicionales, impulsado por la expectativa de captar una cantidad significativa de sus usuarios.
La apuesta es que una cobertura prácticamente total y una mayor resiliencia ante desastres naturales le permitan convencer a millones de clientes de AT&T, Verizon y T-Mobile de migrar a su servicio, abriendo así la puerta a que Starlink se quede con una porción cada vez mayor de un mercado que genera 600,000 millones de dólares anuales para los operadores estadounidenses.
Crecimiento de suscriptores y tráfico global
La directiva respaldó su aseveración en el hecho de que durante el segundo trimestre de este año, la división satelital de SpaceX añadió más de 1.7 millones de suscriptores a nivel mundial, colocándose como el mejor trimestre en cuanto a nuevos clientes hasta la fecha. La compañía reportó un total de 12 millones de usuarios, así como una presencia en 167 países.
“Eliminaremos las zonas sin cobertura aprovechando los satélites en órbita y en los próximos años, prevemos que Starlink representará una parte significativa del tráfico global de internet”, detalló la directora de operaciones de SpaceX en la llamada con analistas.
La estrategia de Elon Musk con pequeñas antenas
En la actualidad, los servicios satelitales de Starlink se destacan por su cobertura y capacidad, apoyados en una constelación de 10,200 satélites. Pero el plan es lanzar más satélites de mayor capacidad con la finalidad de mejorar la conectividad. Elon Musk, CEO de SpaceX, explicó que la idea es que, en vez de desplegar estaciones base celulares de gran tamaño y costosas como lo hacen las telecomunicaciones, busca apoyarse en una red de pequeñas antenas Starlink instaladas en los techos de hogares y negocios, capaces de ofrecer conectividad también en las bandas del espectro y con una línea de vista despejada hacia los teléfonos celulares.
“Creemos que (los satélites) proporcionan una conectividad con un ancho de banda probablemente mejor y mayor que la que ofrecen actualmente los proveedores de telefonía celular. Este es un punto importante”, advirtió el CEO de SpaceX ante analistas.
Presiones sobre la rentabilidad de las telecos
La ofensiva de Starlink ocurre en un momento en que los operadores de telecomunicaciones enfrentan crecientes desafíos para mantener la rentabilidad de sus negocios, ante los cambios en los hábitos de consumo que han desplazado el uso de servicios tradicionales como la voz y los SMS en favor de los servicios digitales. A esto se suma la necesidad de realizar inversiones constantes para ampliar y modernizar sus redes, lo que aumenta la presión sobre sus ingresos y márgenes. En ese contexto, la avanzada satelital añade presión a una industria que busca nuevas formas de generar valor a partir de sus usuarios.
La respuesta de la industria y alianzas con Musk
El avance de los jugadores satelitales como Starlink es un tema que ya ocupa a la industria de las telecomunicaciones a nivel global. La GSMA, asociación de operadores de telecomunicaciones a nivel mundial que agrupa a empresas como América Móvil, AT&T y Telefónica, reconoció que la salida a bolsa de SpaceX refuerza las expectativas de que Starlink evolucionará más allá de la infraestructura para convertirse en un competidor directo de los operadores móviles, especialmente en los mercados de conectividad móvil y basada en IA.
En respuesta, los principales operadores de telefonía móvil de Estados Unidos analizan opciones para hacer frente a la competencia de Starlink y reducir la dependencia de proveedores satelitales. Además, los gigantes de las telefónicas firman alianzas con la empresa de Musk para complementar su oferta comercial. “El sector está convergiendo hacia modelos híbridos condicionados por la competencia, la colaboración y las limitaciones geopolíticas”, advirtió la GSMA en su estudio Satellite & NTN Tracker.
Datos sobre cobertura y disposición a pagar
En la actualidad, el 14% de los usuarios a nivel mundial cuentan con problemas de cobertura inconsistente o nula en casa, mientras que un 21% cuenta con problemas de conectividad cuando está en movimiento. La Asociación advirtió que el 60% de las personas que encuestó a nivel mundial dijeron estar dispuestas a pagar hasta 7% más por servicios de conectividad como el D2D. Mientras que al menos 47% de los usuarios encuestados aseguró que cambiaría de compañía si otra opción incluyera conectividad móvil fuera de red en zonas sin cobertura terrestre.
El tamaño del mercado mundial del servicio satélite directo a teléfono celular se valoró en 2,870 millones de dólares al cierre de 2025. Se proyecta que alcanzará los 26,570 millones de dólares rumbo a 2034, de acuerdo con estimaciones de la consultora Fortune Business Insights.
Impacto y próximos pasos
Starlink no sólo representa la entrada de un nuevo competidor, sino la posibilidad de cambiar la forma en que se ofrece y se monetiza la conectividad, particularmente en las zonas donde las redes tradicionales enfrentan mayores dificultades para llegar. Para los operadores, el desafío será decidir si la conectividad satelital se convierte en un rival que deberán contener o en una tecnología que deberán incorporar para ampliar su propia propuesta de servicio.



