Jason Collins, el primer jugador en la historia de la NBA en declararse abiertamente gay mientras estaba en activo, falleció este martes a los 47 años tras una batalla de ocho meses contra un glioblastoma, un agresivo tumor cerebral. La noticia fue confirmada por su familia a través de un comunicado difundido por la NBA.
Una vida de valentía y legado
Collins disputó 13 temporadas en la NBA, promediando 3.6 puntos y 3.7 rebotes en 735 partidos con varios equipos. En 2013, se convirtió en el primer jugador activo de los cuatro grandes deportes profesionales de Estados Unidos en hacer pública su homosexualidad, un momento histórico que abrió puertas a la inclusión en el deporte.
Tras su retiro, Collins continuó trabajando como embajador del programa NBA Cares, donde promovió la responsabilidad social y la igualdad. El comisionado de la NBA, Adam Silver, destacó su impacto: "El impacto e influencia de Jason Collins se extendió mucho más allá del baloncesto, ayudando a hacer de la NBA, la WNBA y la comunidad deportiva en general un espacio más inclusivo para las generaciones futuras".
El glioblastoma: el cáncer que acabó con su vida
El glioblastoma es un tumor cerebral maligno, primario y altamente agresivo, que crece rápidamente en el tejido de sostén del cerebro. Es el cáncer cerebral más común y letal en adultos, afectando principalmente a personas entre 40 y 70 años. Su tratamiento es multidisciplinario y difícil de curar.
La familia de Collins agradeció el apoyo recibido: "Estamos destrozados al compartir que Jason Collins ha fallecido tras una valiente batalla contra el glioblastoma. Cambió vidas de maneras inesperadas y fue una inspiración para todos". También expresaron gratitud por la atención médica y las muestras de cariño.
Adam Silver extendió sus condolencias al esposo de Collins, Brunson, y a sus familiares, amigos y colegas de la NBA. La liga planea homenajear su memoria en los próximos partidos.



