Congresista republicano exige investigación a la NFL por show de Bad Bunny en el Super Bowl
El diputado republicano Andy Ogles ha solicitado formalmente una investigación contra la NFL y NBCUniversal por el contenido "sexualizado" del espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny durante el Super Bowl LX. En una carta dirigida a Brett Guthrie, presidente republicano de la Cámara de Representantes, Ogles criticó la inclusión de canciones como "Safaeera" y "Yo perreo sola", señalando que presentaban movimientos abiertamente sexualizados que, según él, transgreden las expectativas históricas de decencia en un evento nacional de esta magnitud.
Críticas al contenido y responsabilidad de las empresas
Ogles argumentó que, aunque el repertorio se interpretó predominantemente en español, el contenido sexual era "fácilmente evidente más allá de la barrera del idioma". Subrayó que la NFL y NBCUniversal tienen una responsabilidad reforzada de garantizar que la programación emitida durante este evento único cumpla con estándares de decencia. El congresista pidió al Congreso que investigue los procesos internos de revisión, traducción y aprobación utilizados para preparar el show, así como la responsabilidad de los concesionarios sobre contenido explícito en programación de audiencia nacional.
Además, destacó que el Congreso debe supervisar si las leyes existentes y mecanismos regulatorios son suficientes para proteger el interés público. Esta solicitud se enmarca en un contexto más amplio de escrutinio político hacia la industria del entretenimiento y su impacto cultural.
Reacciones políticas y activistas conservadores
La petición de Ogles no es un caso aislado. Varios actores conservadores han repudiado el show de Bad Bunny, coincidiendo con el rechazo inicial expresado por Donald Trump. La congresista de ascendencia cubana, María Elvira Salazar, calificó la presentación como "excluyente" por no incluir subtítulos en inglés, argumentando que "en Miami escuchamos música en español, pero ponemos a Estados Unidos primero".
- Laura Loomer, activista afín a Trump, acusó a la NFL de "inundar el Super Bowl con banderas extranjeras" y exigió disculpas.
- Megyn Kelly, periodista influyente en el conservadurismo estadounidense, comentó que el show fue como pintar el "dedo de en medio al resto de América".
Reconocimientos dentro del partido republicano
A pesar de las críticas, algunos republicanos han reconocido aspectos positivos del espectáculo. Caroline Sunshine, subdirectora de comunicaciones durante la campaña presidencial de Trump, aplaudió que Bad Bunny resaltara el matrimonio durante su presentación. Por su parte, Harrison Fields, excolaborador de Trump, destacó en redes sociales los vínculos del artista con Puerto Rico, recordando que "la última vez que revisé, mi abuela nacida en Puerto Rico era una ciudadana estadounidense plena —y votó por Trump".
Este debate refleja tensiones culturales y políticas en Estados Unidos, donde eventos deportivos masivos como el Super Bowl se convierten en escenarios de disputas ideológicas. La investigación solicitada podría tener implicaciones significativas para futuras producciones de entretenimiento en eventos de alta audiencia.



