Seahawks de Seattle se coronan campeones del Super Bowl LX tras aplastar a Patriots
Seahawks campeones del Super Bowl LX tras vencer a Patriots

Seattle Seahawks se proclaman campeones del Super Bowl LX con victoria contundente sobre Patriots

Los Seattle Seahawks han conquistado su segundo título de la NFL al derrotar de manera aplastante a los New England Patriots con un marcador final de 29-13 en el Super Bowl LX. El partido, disputado en el estadio Levi's de Santa Clara, California, fue un espectáculo de dominio defensivo y precisión ofensiva que dejó a más de 68,000 aficionados asombrados.

Defensa asfixiante y récords históricos marcan la victoria

La defensa de los Seahawks, catalogada como la número uno de la liga en puntos permitidos, impuso su ley desde el primer momento. No concedió anotaciones hasta el último cuarto, sumiendo en el caos al mariscal de campo de los Patriots, Drake Maye, quien sufrió seis capturas y tres entregas de balón, incluyendo una intercepción clave.

En el aspecto ofensivo, el pateador Jason Myers brilló con luz propia. Anotó cinco goles de campo, rompiendo el récord de anotaciones por esa vía en un Super Bowl, y contribuyó con 17 puntos al marcador total. Su actuación fue fundamental para construir una ventaja inalcanzable para Seattle.

Actuaciones clave y ambiente electrizante

Aunque el mariscal de campo Sam Darnold tuvo una actuación discreta, cumplió su sueño de ganar un campeonato, silenciando a sus críticos. El ambiente en el estadio fue ensordecedor, con la afición de Seattle, conocida como el "Jugador Número 12", trasladando la energía de Lumen Field a Santa Clara y haciendo sentir a su equipo como en casa.

El espectáculo de medio tiempo, a cargo del puertorriqueño Bad Bunny, añadió un toque de entretenimiento inolvidable, aunque los Patriots no pudieron responder en el campo. Anotaciones tardías de Mack Hollins y Rhamondre Stevenson fueron insuficientes ante la superioridad de Seattle.

Momento decisivo y coronación final

El partido se decidió definitivamente cuando el safety de ascendencia mexicana, Julian Love, interceptó a Drake Maye a solo ocho minutos del final. Uchenna Nwosu selló la victoria con una jugada clave, pintando Santa Clara de azul y esmeralda. Con este triunfo, los Seahawks saldan una deuda pendiente con su afición, 11 años después de su último campeonato, y se erigen como los nuevos reyes de la NFL.

Esta victoria no solo consolida a Seattle como un equipo de élite, sino que también marca un hito en la historia del fútbol americano, demostrando que la combinación de una defensa férrea y una ofensiva eficaz puede llevar a la gloria suprema.