COI establece prueba genética obligatoria para atletas en categoría femenina
COI impone prueba genética para categoría femenina olímpica

COI implementa prueba genética obligatoria para atletas en categorías femeninas

El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves una nueva política radical que establece que únicamente las mujeres biológicas podrán participar en las categorías femeninas de los Juegos Olímpicos. Esta decisión histórica busca poner fin a años de regulación fragmentada y controversias significativas en el deporte de élite femenino.

Prueba del gen SRY como criterio definitivo

A partir de ahora, todas las deportistas que deseen clasificarse o competir en pruebas de la categoría femenina en los Juegos Olímpicos deberán someterse a una prueba del gen SRY para determinar su elegibilidad. El COI fundamenta esta medida en evidencia científica, afirmando que "la presencia del gen SRY es fija a lo largo de toda la vida y constituye una prueba de gran precisión de que una atleta ha experimentado un desarrollo sexual masculino".

Esta prueba genética única se convertirá en el estándar universal para verificar el sexo biológico de las competidoras, marcando un cambio fundamental en la política olímpica tras décadas de enfoques diversos y contradictorios entre diferentes federaciones deportivas.

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Cambio de postura bajo nueva presidencia

La nueva presidenta del COI, Kirsty Coventry, implementó un giro de 180 grados en la política de la organización apenas asumió el cargo en junio pasado. Coventry declaró que "en los Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden marcar la diferencia entre la victoria y la derrota", añadiendo que "está absolutamente claro que no sería justo que los hombres biológicos compitieran en la categoría femenina".

La exnadadora olímpica zimbabuense enfatizó además que, en algunos deportes de contacto, la participación de atletas con desarrollo sexual masculino simplemente no sería segura para las competidoras femeninas, considerando las diferencias fisiológicas establecidas.

Contexto de controversias previas

Esta decisión llega después de años en que el COI se negó a aplicar cualquier norma universal sobre la participación de personas transgénero en los Juegos Olímpicos. En 2021, la organización había delegado la responsabilidad a las federaciones internacionales para que elaboraran sus propias directrices, lo que generó un panorama regulatorio desigual y confuso.

La polémica se intensificó durante los Juegos Olímpicos de París 2024, cuando la boxeadora argelina Imane Khelif, campeona olímpica en la categoría de 66kg, enfrentó dudas públicas sobre su género, destacando la necesidad urgente de criterios claros y uniformes.

Alcance y limitaciones de la nueva política

Las nuevas normas del COI presentan características específicas:

  • No tienen carácter retroactivo: No afectarán a atletas que ya hayan competido bajo regulaciones anteriores
  • Se aplican solo a nivel olímpico: No afectan a deportes de base ni a competencias amateur
  • Requieren prueba genética obligatoria: Todas las aspirantes a categorías femeninas deberán someterse al examen

Hasta este jueves, los atletas transgénero podían participar en los Juegos Olímpicos una vez autorizados por sus respectivas federaciones internacionales. Esta nueva política representa un cambio fundamental en el enfoque del máximo organismo deportivo mundial hacia la protección de la categoría femenina en competencias de élite.

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