Curling en Milano-Cortina 2026: acusaciones de trampa y amenazas de sanción generan polémica
Curling en Juegos Invierno 2026: acusaciones de trampa y sanción

Curling en Milano-Cortina 2026: acusaciones de trampa y amenaza de sanción sacuden el hielo

El tradicional ambiente de caballerosidad que caracteriza al curling olímpico se fracturó de manera inesperada durante los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano-Cortina 2026, tras un tenso y polémico enfrentamiento entre los equipos de Canadá y Suecia que derivó en acusaciones de trampa, intercambio de insultos y una advertencia disciplinaria oficial por parte del organismo rector.

Un partido marcado por la controversia

El conflicto estalló durante el duelo correspondiente a la fase de todos contra todos, donde Canadá logró una victoria por 8-6 sobre Suecia. Sin embargo, el resultado quedó completamente opacado por los incidentes que ocurrieron sobre el hielo. El jugador sueco Oskar Eriksson señaló un presunto doble toque cometido por el canadiense Marc Kennedy, una infracción que implica volver a tocar la piedra después de haberla soltado, acción expresamente prohibida por el reglamento internacional del curling.

Kennedy, un veterano de 44 años con cuatro participaciones olímpicas y 25 años de experiencia en el circuito, reaccionó con evidente molestia ante la acusación. "No me gusta que me acusen de hacer trampa después de toda una carrera dedicada a este deporte", declaró el atleta canadiense. "Así que le dije dónde podía metérselo. Porque somos el equipo equivocado para hacer eso", añadió, confirmando el intercambio de palabras e insultos con los jugadores suecos.

Posiciones encontradas y advertencia oficial

Por su parte, Oskar Eriksson defendió con firmeza la postura del equipo sueco. "Queremos un juego lo más deportivo, honesto y limpio posible", afirmó el deportista escandinavo. "Por eso lo señalamos en cuanto veo que el segundo jugador canadiense está, a mi juicio, tocando la piedra después de haberla soltado".

La situación escaló hasta llegar a World Curling, el organismo rector internacional de este deporte, que confirmó haber sostenido conversaciones con los responsables del equipo canadiense y haber emitido una advertencia verbal formal por el lenguaje inapropiado utilizado durante el encuentro. Además, la federación advirtió de manera explícita que "más comportamientos inapropiados por parte de cualquier jugador o equipo darían lugar a sanciones adicionales", incluyendo la posibilidad de una suspensión temporal o permanente.

El debate sobre la infracción y las limitaciones reglamentarias

Las reglas oficiales del curling establecen con claridad que la piedra debe soltarse antes de cruzar la línea de hog —marcada en color verde en cada extremo de la pista— y que no puede volver a tocarse bajo ninguna circunstancia una vez liberada. Las repeticiones televisivas y el material difundido en redes sociales parecían mostrar a Marc Kennedy liberando correctamente el mango de la piedra, pero posteriormente rozando el granito con un dedo extendido, una acción técnicamente no permitida.

Sin embargo, el curling olímpico presenta una limitación significativa: no contempla la revisión por video para este tipo de situaciones. Como indicó World Curling en un comunicado oficial, "las decisiones tomadas durante el desarrollo de un partido son definitivas y no sujetas a revisión posterior mediante tecnología". Esta particularidad reglamentaria añadió aún más complejidad al ya tenso episodio.

Medidas implementadas y consecuencias inmediatas

Como consecuencia directa de este incidente, las autoridades deportivas implementaron medidas de supervisión reforzada. Después de las quejas iniciales presentadas por el equipo sueco, un oficial especial fue asignado para vigilar exclusivamente la línea de hog durante tres ends consecutivos, sin detectar nuevas infracciones. A partir de la sesión sabatina de competencias, se decidió que dos oficiales supervisarán simultáneamente los lanzamientos en los cuatro partidos programados, en un intento por enfriar un ambiente que, inesperadamente, comenzó a arder sobre el hielo olímpico.

Este episodio ha generado un intenso debate dentro de la comunidad del curling internacional sobre los límites de la competencia, el respeto entre adversarios y la aplicación de las reglas en eventos de máxima exigencia como los Juegos Olímpicos. Lo que tradicionalmente ha sido considerado uno de los deportes invernales más caballerosos ha demostrado que, incluso en el hielo, las pasiones competitivas pueden alcanzar puntos de ebullición inesperados.