Milano-Cortina 2026: Un adiós lleno de música, memoria y esperanza en Verona
Italia se despidió del mundo con una ceremonia tan majestuosa como emotiva en la Arena Olímpica de Verona, marcando el fin de los XXV Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. Este domingo, entre acordes de ópera, himnos universales y el brillo del fuego sagrado en su último destello, el evento cerró un capítulo memorable, dando paso a los Alpes Franceses en 2030 y recordando que el espíritu olímpico perdura más allá de cualquier ceremonia.
Un inicio elegante con tributo a la ópera italiana
La Ceremonia de Clausura abrió con un viaje por la historia de la ópera, alma cultural de Italia. Las notas de ‘La Traviata’ envolvieron la Arena antes de presentar la bandera italiana y rendir homenaje a figuras destacadas de la cultura del país. Fue un inicio elegante y solemne, un tributo a la tradición que dio identidad a estos Juegos, estableciendo un tono de respeto y orgullo nacional.
El Fuego Olímpico y su simbólico recorrido final
El Fuego Olímpico apareció en manos del equipo italiano campeón del relevo 4x10 km en Lillehammer 94, símbolo de gloria y legado. La llama viajó en un delicado envase de vidrio de Murano, como si la artesanía italiana protegiera el espíritu olímpico en su último recorrido. En el hielo, las banderas llenaron el recinto de colores, historias y orgullo, con atletas como los mexicanos Donovan Carrillo y Sarah Schleper llevando su bandera al centro de la ceremonia.
Música, celebración y momentos solemnes
La celebración tomó un aire festivo al ritmo de canciones italianas como ‘Sarà perché ti amo’, de Ricchi e Poveri; ‘Maledetta primavera’, de Paolo Amerigo Cassella; y ‘Quando, Quando, Quando’, de Tony Renis y Emilio Pericoli. La Arena vibró con esa energía tan italiana que mezcla nostalgia, alegría y pasión. El instante más solemne llegó cuando resonó la Novena Sinfonía de Ludwig van Beethoven, culminando con el universal Himno a la Alegría, un canto a la unidad, fraternidad y esperanza.
Homenajes y transición a los Alpes Franceses 2030
Uno de los momentos más conmovedores fue el reconocimiento a los voluntarios, corazón silencioso de los Juegos, y el homenaje a quienes ya no están, manteniendo una tradición que honra la memoria desde 2016. El silencio compartido fue tan poderoso como cualquier aplauso. Como dicta la tradición, la bandera de Grecia se elevó mientras sonaba su himno nacional, recordando a la cuna del olimpismo. Luego, el Himno Olímpico acompañó el último ondear de la Bandera Olímpica antes de pasarla a la próxima sede: los Alpes Franceses 2030.
Palabras de cierre y extinción de la llama
En la recta final, Giovanni Malagò agradeció a todos los que hicieron posible el evento y aseguró que, aunque la flama se extinga, el espíritu de Milano-Cortina 2026 vivirá en cada niño que se atreva a soñar en grande. Después, Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Internacional, cerró el capítulo con un mensaje de esperanza y continuidad para el movimiento olímpico. Y entonces, en un instante suspendido en el tiempo, al compás de ‘Experience’, de Ludovico Einaudi, la llama se extinguió. El silencio abrazó la Arena por unos segundos, pero la despedida no fue solo melancolía, ya que el ritmo vibrante de Major Lazer encendió nuevamente la energía del histórico recinto.
La Ceremonia de Clausura de Milano-Cortina 2026 llegó a su fin, entre música, ópera, himnos y alegría compartida, recordando que el espíritu olímpico trasciende fronteras y ceremonias.



