Del altar a rivales: Pareja se enfrenta por medalla en skeleton en Juegos Olímpicos de Invierno
Pareja casada compite como rivales en skeleton olímpico

Del altar a rivales: Una pareja olímpica en el skeleton

En una historia que combina amor y competencia deportiva, la belga Kim Meylemans y la brasileña Nicole Silveira viven una situación única en los Juegos Olímpicos de Invierno. Recién casadas, se enfrentarán como rivales en la disciplina de skeleton, buscando cada una una medalla en Milán-Cortina, Italia.

Una unión forjada en la pandemia

La pareja se casó en agosto pasado en una ceremonia civil en Calgary, Canadá, donde han establecido su hogar. El flechazo ocurrió durante la pandemia de COVID-19, cuando ambas coincidieron en un hotel y, ante las restricciones de ocio, comenzaron a charlar. Nicole, de 31 años, es una exfisioculturista que trabaja como enfermera en Calgary, mientras que Kim, de 29 años, nacida en Alemania pero que representa a Bélgica, se mudó allí para vivir con ella.

Team BB: Un equipo compartido

Desde 2023, Meylemans y Silveira forman parte de Team BB (por Bélgica y Brasil), un equipo técnico compartido que incluye un entrenador, un preparador físico y un kinesiólogo. Según su preparador físico, el argentino Fernando Oliva, esta unión surgió para ahorrar gastos, ya que el skeleton no es un deporte común en sus países y los recursos son limitados para viajes y entrenamientos.

Oliva destaca: "Son una pareja de mujer y mujer, y al mismo tiempo compiten una contra la otra, eso lo hace todo más especial. Lo principal es que demuestran que, por encima de todo, están las personas, por encima de ser rivales en el deporte." Añade que ambas son extrovertidas y simpáticas, lo que las hace populares en el circuito.

Antecedentes olímpicos y aspiraciones

En su historial olímpico, Meylemans terminó 14ª en 2018 y 18ª en 2022, una edición en la que estuvo aislada por un test positivo de COVID-19. Silveira, que debutó en esos mismos Juegos y ya era su pareja, finalizó 13ª. En una entrevista reciente, Silveira recordó la dificultad de competir en 2022 con equipos separados: "No sabíamos qué era secreto y no podías decir a tu rival."

Ahora, ambas aspiran a pelear por las primeras posiciones en Italia. Oliva afirma: "Ninguna de las dos viene aquí a Italia a vivir la experiencia. Vienen a quedar lo más alto posible, por medallas, sí o sí." Sin embargo, dentro de su preparación mental, evitan enfatizar demasiado esta rivalidad.

La competencia en skeleton promete ser un evento emocionante, con esta pareja demostrando que el amor y el deporte pueden coexistir en el escenario olímpico más grande.