De Minions a Spice Girls: las rutinas más divertidas del patinaje en Milano Cortina 2026
Los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026 no solo han destacado por saltos de alta dificultad y ejecuciones impecables en el patinaje artístico, sino que también han regalado algunos de los momentos más virales, creativos y entretenidos de la competencia. Este año, el hielo olímpico se transformó en un auténtico escenario pop, donde convivieron personajes animados, íconos noventeros, clásicos del rock e incluso música generada con inteligencia artificial. Entre la precisión técnica y la expresión artística, varios patinadores apostaron por conectar con el público desde el espectáculo, demostrando que el deporte olímpico también puede ser sumamente divertido y contemporáneo.
Minions sobre el hielo: un toque animado y desenfadado
Uno de los momentos más comentados fue protagonizado por el patinador español Tomàs-Llorenç Guarino Sabaté, quien llevó al hielo el universo de los Minions. Con un vestuario en tonos amarillos y azules que evocaba a los populares personajes animados, presentó un programa dinámico y desenfadado con música vinculada a la franquicia "Mi Villano Favorito". Desde el inicio, el público respondió con sonrisas y aplausos ante una propuesta poco convencional para un escenario olímpico. Aunque tuvo un ligero tropiezo en uno de los saltos iniciales, logró recomponerse y cerrar con energía una actuación que rápidamente se volvió tendencia en redes sociales. Su rutina marcó un contraste claro frente a los programas más solemnes y abrió conversación sobre la evolución del patinaje artístico hacia propuestas más cercanas a la cultura pop.
Spice Girls: nostalgia noventera y energía contagiosa
Si los Minions aportaron el toque animado, las Spice Girls pusieron la dosis de nostalgia. La pareja británica Lilah Fear y Lewis Gibson rindió homenaje al icónico grupo femenino con un programa lleno de ritmo que incluyó éxitos como "Wannabe" y "Spice Up Your Life". La coreografía estuvo cargada de energía, teatralidad y guiños a la estética "girl power" de los años 90. El vestuario complementó la propuesta con referencias visuales que hicieron aún más reconocible el concepto. Más allá de la puntuación, la rutina destacó por su carisma y por lograr que el público acompañara con entusiasmo, demostrando cómo la música popular puede encender la pista olímpica.
Inteligencia artificial y rock remixado: innovación en el hielo
Pero las propuestas llamativas no se quedaron ahí. La pareja checa Katerina Mrázková y Daniel Mrázek atrajo reflectores al utilizar música generada con inteligencia artificial en su programa. Su rutina combinó un remix de "Thunderstruck" de AC/DC con una pieza creada mediante IA inspirada en el estilo del rock noventero de Bon Jovi. La elección abrió debate en redes sociales y medios especializados sobre el papel de la tecnología en disciplinas artísticas como el patinaje. Este caso demuestra cómo el deporte olímpico también dialoga con las tendencias digitales y la innovación musical, ampliando los límites creativos en competencias de alto nivel.
Pop y rock que encendieron la pista: clásicos y modernos
Más allá de las propuestas más virales, el patinaje artístico en Milano Cortina 2026 también destacó por el uso de canciones populares y clásicos del rock que conectaron de inmediato con el público. El letón Deniss Vasiljevs compitió en la prueba individual varonil con "Unchained Melody" de Roy Orbison, un clásico romántico que aportó intensidad emocional a su programa corto. Por su parte, el sueco Andreas Nordebäck eligió "Still Got the Blues" de Gary Moore, una pieza emblemática del rock melódico. Su programa combinó líneas elegantes con una atmósfera introspectiva que contrastó con las propuestas más festivas de la competencia. En danza sobre hielo, los estadounidenses Madison Chock y Evan Bates apostaron por un mashup de canciones de Lenny Kravitz, llevando energía y dinamismo a la pista con una banda sonora reconocible que encendió a la audiencia.
Cine sobre hielo: grandes producciones en clave olímpica
El séptimo arte también tuvo presencia confirmada en Milano Cortina 2026, con varios patinadores construyendo programas inspirados en bandas sonoras cinematográficas reconocidas. El kazajo Mikhail Shaidorov presentó un programa con música de Dune, llevando al hielo una atmósfera épica y de ciencia ficción. En esa misma línea cinematográfica, el italiano Matteo Rizzo utilizó la banda sonora de Interstellar, apostando por una narrativa espacial y emotiva. La canadiense Madeline Schizas compitió con música de "El Rey León", sumando dramatismo y familiaridad a su programa. Mientras tanto, el eslovaco Adam Hagara recurrió al universo de James Bond, con una banda sonora que evocó acción y elegancia. También hubo espacio para referencias a The Matrix, utilizada por la pareja checa Taschlerová/Taschler, y a Gladiator, cuya música apareció en programas de representantes de Georgia y Japón. Estas elecciones aportaron teatralidad y reforzaron una de las grandes tendencias de estos Juegos: el patinaje artístico como punto de encuentro entre deporte, cine y cultura popular.
Game of Thrones también llegó al hielo olímpico
El universo de la fantasía épica también tuvo su momento en Milano Cortina 2026. El patinador Vladimir Litvintsev, representante de Azerbaiyán, compitió en la prueba individual varonil con música de la aclamada serie Game of Thrones. La potente banda sonora, reconocible por su tono dramático y cinematográfico, acompañó su programa corto en la Milano Ice Skating Arena. Aunque su actuación no le permitió avanzar a la siguiente fase tras recibir una puntuación de 63.63, la elección musical fue ampliamente comentada por su fuerza narrativa y por confirmar una tendencia clara: las grandes producciones televisivas también están encontrando su espacio en el patinaje artístico olímpico.
En resumen, aunque no todas estas rutinas buscaron la comedia, sí demostraron que el patinaje puede ser vibrante y contemporáneo. Milano Cortina 2026 ha confirmado que el patinaje artístico vive una etapa de transformación. Desde que se permite el uso de música con letra en competencia, los atletas han ampliado sus posibilidades creativas y han encontrado nuevas formas de conectar con audiencias más jóvenes, haciendo de este deporte un espectáculo aún más atractivo y diverso.