Un adiós inesperado para la leyenda del esquí mexicano
La esquiadora mexicana Sarah Schleper vivió un momento de amarga despedida en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano Cortina 2026, tras ser descalificada de la competencia de Slalom Gigante por una irregularidad técnica de apenas un milímetro en la longitud de uno de sus esquís.
La descalificación que truncó su última carrera olímpica
Schleper, de 44 años, había completado su primer descenso con un tiempo de 1:08.95, ubicándose provisionalmente en la posición 44 de la clasificación. Sin embargo, durante la revisión técnica posterior, los jueces determinaron que uno de sus esquís medía 51 milímetros en una sección donde el reglamento establece un máximo de 50, lo que provocó la invalidación de su resultado y su eliminación inmediata de la prueba.
"Me descalificaron. Hay unas reglas en los esquíes, que en esta parte deben medir 50 milímetros y yo estaba en 51. No sé por qué. Los medí anoche y me descalifican", explicó una visiblemente afectada Schleper en declaraciones para Claro Sports.
La atleta añadió con emoción: "Es terrible, no es la manera en la que quiero despedir a mi deporte, pero todavía tenemos mañana y espero que Lasse pueda aliviar ese dolor", refiriéndose a su hijo de 18 años quien también competía en el mismo evento.
Un récord histórico que permanece intacto
A pesar del amargo final, la descalificación no opaca el legado sin precedentes que Sarah Schleper deja en el deporte invernal mexicano. Con su participación en Milano Cortina, la esquiadora estableció un nuevo récord para México al convertirse en:
- La primera deportista mexicana en competir en siete Juegos Olímpicos de Invierno
- La autora del mejor resultado histórico para México en esquí alpino (26º lugar en Super-G)
- La única mujer que ha representado a la bandera tricolor en tres ediciones invernales consecutivas desde su naturalización
Una trayectoria que cruzó fronteras
La historia de Sarah Schleper es un testimonio de dedicación y transformación. Nacida en Colorado, Estados Unidos, comenzó su carrera olímpica representando a ese país en cuatro ediciones:
- Nagano 1998
- Salt Lake 2002
- Torino 2006
- Vancouver 2010
Tras su retiro en 2011, donde protagonizó uno de los momentos más emotivos del esquí al cargar a su hijo pequeño durante un descenso, Schleper se naturalizó mexicana después de casarse con el entrenador Federico Gaxiola. Desde 2014 adoptó oficialmente la bandera de México y comenzó a competir bajo sus colores a partir de 2017.
Un hecho histórico familiar en Milano Cortina
Uno de los aspectos más destacados de la participación de Schleper en estos Juegos Olímpicos fue la presencia de su hijo, Lasse Gaxiola, de 18 años, con quien formó la primera dupla madre-hijo en competir en unos Juegos Olímpicos de Invierno dentro de la misma especialidad. Ambos participaron en el Slalom Gigante, marcando un hito sin precedentes para el movimiento olímpico mundial.
Un legado que trasciende la descalificación
Aunque el cierre de su carrera olímpica no fue el soñado, la influencia de Sarah Schleper en el desarrollo del esquí alpino en México permanece sólida. Con más de dos décadas de experiencia internacional, siete participaciones olímpicas y una historia que combina legado familiar con determinación inquebrantable, su figura se consolida como un pilar fundamental para las nuevas generaciones del deporte invernal en el país.
Su trayectoria demuestra cómo el espíritu deportivo puede trascender fronteras y crear puentes entre naciones, dejando una huella imborrable que inspirará a futuros esquiadores mexicanos durante años venideros.



