Argentina extiende su racha sin rivales europeos a 37 partidos
La selección argentina de fútbol ha confirmado su participación en la Fecha FIFA de marzo de 2026, donde se medirá ante Mauritania y Zambia. Con estos compromisos, el equipo albiceleste alcanzará la cifra de 37 partidos consecutivos sin enfrentar a ningún conjunto perteneciente a la UEFA, la confederación europea de fútbol.
Un récord histórico en proceso mundialista
Desde su consagración como campeón del mundo en Qatar 2022, Argentina ha disputado 35 encuentros entre amistosos, eliminatorias y la Copa América, sin cruzarse con rivales europeos. La última vez que lo hizo fue el 18 de diciembre de 2022, en la final del Mundial frente a Francia. Tras los partidos contra Mauritania y Zambia, la racha se elevará a 37, y podría llegar a 40 si en junio no hay enfrentamientos con equipos de UEFA.
Esta situación marcaría un hito, ya que sería la primera vez en la historia que Argentina no enfrente a un país de la UEFA durante un proceso de preparación para un Mundial. La racha se romperá finalmente en la Jornada 2 del Mundial 2026, cuando el equipo se enfrente a Austria.
Balance y estadísticas de la racha
Durante estos 35 partidos ya disputados, Argentina ha registrado un impresionante rendimiento: 29 victorias, 2 empates y 4 derrotas, con 73 goles a favor y solo 13 en contra. Los rivales han provenido de diversas confederaciones, destacando:
- Conmebol: 24 partidos
- Concacaf: 8 partidos
- África (CAF): 3 partidos
- Asia (AFC): 2 partidos
Oceanía ha quedado completamente fuera del calendario argentino en este período.
Próximos desafíos y contexto
Bajo la dirección técnica de Lionel Scaloni y con figuras como Lionel Messi, Argentina busca mantener su forma competitiva de cara al Mundial 2026. Los partidos contra Mauritania y Zambia, programados para el 27 y 31 de marzo de 2026 respectivamente, representan una oportunidad para afinar detalles antes de la cita mundialista.
Si la racha se extiende a 40 partidos, reflejará una planificación estratégica enfocada en rivales de otras confederaciones, posiblemente buscando variedad táctica y experiencia ante diferentes estilos de juego. Este enfoque podría ser clave para su desempeño en el torneo global, donde finalmente volverá a medirse con equipos europeos.



