Bolivia reacciona en tiempo añadido y mantiene viva la ilusión mundialista
El Estadio BBVA, conocido como el 'Gigante de Acero' en Monterrey, fue testigo de una vibrante reacción de la selección boliviana que, ante una adversa desventaja en el marcador, logró voltear el partido en los últimos dieciocho minutos para imponerse 2-1 a Surinam. Este encuentro, cargado de simbolismo, fortalece las aspiraciones bolivianas de regresar a una Copa del Mundo después de más de tres décadas de ausencia.
Un primer tiempo cerrado y un gol que cambió el panorama
El partido comenzó con un ritmo pausado, donde ambas escuadras mostraron respeto mutuo y pocas oportunidades claras de gol. Gabriel Villamil en el mediocampo boliviano y Tjaronn Chery, el número 10 surinamés, fueron figuras clave pero bien marcadas por las respectivas defensas. La sorpresa llegaría en el segundo tiempo cuando Liam Van Gelderen aprovechó un rebote dentro del área boliviana para abrir el marcador, desatando la euforia del combinado surinamés que soñaba con una victoria histórica.
El ambiente en las gradas, dominado por una abrumadora mayoría de seguidores bolivianos que viajaron para apoyar a su selección, se tensó con el gol en contra. Entre los asistentes de lujo se encontraban Gianni Infantino, presidente de la FIFA, y Samuel García, Gobernador de Nuevo León, quien mostró su apoyo al equipo visitante vistiendo una camiseta verde.
La heroica reacción en los minutos finales
Con el reloj en contra, Bolivia mostró carácter y determinación. A los 72 minutos, Moisés Paniagua, con el número 13 a la espalda, conectó un remate preciso que igualó las acciones y devolvió la esperanza a su afición. La presión continuó y, apenas seis minutos después, Myenty Abena cometió una falta sobre Juan Godoy dentro del área, señalando el árbitro un penal inapelable.
Desde los once pasos, Miguel Terceros, apodado 'Miguelito', asumió la responsabilidad con frialdad y anotó el gol de la victoria, desatando la locura entre los miles de bolivianos presentes. Este momento no solo significó tres puntos valiosos, sino que inyectó una dosis extra de confianza en un equipo que carga con el peso de una larga espera mundialista.
Un partido con sello FIFA y proyección internacional
El encuentro se desarrolló bajo estrictos protocolos de la FIFA, destacando la presencia de Joel Piroe, delantero del Leeds United, quien debutó con la selección absoluta de Surinam aunque con poco éxito ofensivo. Por parte boliviana, figuras como Roberto Fernández y el arquero Guillermo Viscarra cumplieron roles importantes en una defensa que supo sufrir pero finalmente celebrar.
La victoria no solo es crucial en lo deportivo, sino que refuerza la conexión emocional con una afición que, desde las gradas del Estadio Monterrey, demostró ser un actor fundamental. Los jugadores bolivianos, además de luchar en el campo, sintieron el aliento de toda una nación que cree en el sueño de volver a la máxima cita del fútbol mundial.
Con este triunfo, Bolivia da un paso firme en su camino hacia la clasificación, dejando atrás un partido complicado y demostrando que, cuando la fe y el talento se unen, los imposibles comienzan a desdibujarse. El 'Gigante de Acero' guardará en su memoria una noche donde el fútbol sudamericano mostró su pasión y determinación frente a un rival que supo poner en aprietos hasta el último suspiro.



