Irak vive jornada histórica con el regreso de sus héroes mundialistas
Las calles de Ramadi y Bagdad se transformaron en un río humano de celebración cuando la selección de fútbol de Irak regresó a casa tras conseguir su clasificación a la Copa Mundial de la FIFA 2026. Miles de aficionados desbordaron el espacio público para recibir a los jugadores que, tras vencer 2-1 a Bolivia en el Estadio BBVA de Monterrey, pusieron fin a cuatro décadas de ausencia mundialista.
Un recibimiento que trascendió el deporte
El autobús del equipo avanzó a paso extremadamente lento, completamente rodeado por una multitud que crecía con cada kilómetro recorrido desde Ramadi hacia la capital. En varios momentos, los futbolistas descendieron del vehículo para caminar entre la gente, firmar autógrafos y compartir abrazos con sus compatriotas. Las imágenes difundidas en redes sociales mostraban avenidas completamente tomadas por la celebración, con el tránsito detenido durante horas mientras la caravana avanzaba.
"Hoy no puedo describir la inmensa alegría que siento", declaró el jugador Amir Al-Ammari tras la llegada. "Esta victoria no fue solo el resultado de un partido, sino el fruto de nuestro arduo trabajo, nuestra paciencia y nuestra fe en nosotros mismos y en nuestro país. A pesar de todo el sufrimiento que atraviesa nuestra amada patria, me alegra enormemente que hayamos podido arrancarles una sonrisa".
Triunfo en Monterrey tras odisea logística
El partido clasificatorio se resolvió con notable eficacia por parte del combinado iraquí. Ali Al-Hamadi abrió el marcador al minuto 10 con un preciso remate de cabeza. Bolivia logró empatar al minuto 38 gracias a Moisés Paniagua, quien aprovechó un rebote en el área. La victoria definitiva llegó al minuto 53 cuando Aymen Hussein convirtió un gol a balón parado, estableciendo el 2-1 que se mantendría durante los 37 minutos finales del encuentro.
Esta clasificación cerró un proceso extraordinariamente complicado por factores completamente ajenos al juego. En noviembre de 2025, Irak había asegurado su lugar en el repechaje intercontinental con un penal convertido al minuto 107 ante Emiratos Árabes Unidos. Días después, el conflicto en Medio Oriente provocó el cierre del espacio aéreo iraquí, dejando al cuerpo técnico -encabezado por Graham Arnold- varado fuera del país.
Superando obstáculos extraordinarios
La federación iraquí solicitó a FIFA la reprogramación del partido ante Bolivia, pero la petición fue rechazada. Incluso la alternativa terrestre -un trayecto de 25 horas entre Bagdad y Ammán- resultó imposible de concretar. Finalmente, el equipo viajó a Monterrey en un vuelo privado gestionado en el último momento posible, completando una odisea logística que hizo aún más meritoria la clasificación.
Con este triunfo, Irak se convirtió en el clasificado número 48 para el Mundial 2026 y aseguró su regreso a una Copa del Mundo después de exactamente 40 años, desde su última participación en México 1986. El equipo quedó ubicado en el Grupo I, donde enfrentará a Noruega, Francia y Senegal en la fase de grupos del torneo mundialista.
El recibimiento masivo demostró cómo este logro deportivo trascendió el ámbito del fútbol para convertirse en un momento de unidad nacional y esperanza para un país que ha enfrentado décadas de conflictos. La selección regresó con un boleto al Mundial, y el país respondió con calles llenas de orgullo y celebración.



