Guido Pizarro no buscó excusas tras la eliminación de Tigres a manos de Chivas en el Estadio Akron. El técnico regiomontano fue directo y reconoció que el rival fue mejor durante la mayor parte del partido, por lo que el pase a semifinales fue merecido.
Análisis del partido
Pizarro señaló que Tigres tuvo lapsos donde pudo imponerse, pero no logró mantener el control. Destacó que Chivas presionó alto desde el inicio y no bajó la intensidad hasta igualar el marcador global. El técnico felino admitió que el resultado no fue el esperado, pero reivindicó el esfuerzo del equipo al competir en dos frentes.
Oportunidades perdidas
Una de las jugadas clave fue la oportunidad de André-Pierre Gignac en el segundo tiempo, que fue tapada por Óscar Whalley. Tigres llegó con ventaja de 3-1 de la ida, pero no pudo mantenerla. Pizarro destacó que la intención siempre fue buscar el resultado, pero Chivas fue justo ganador.
La Concachampions como consuelo
Pizarro reivindicó la doble exigencia de Tigres al competir simultáneamente en la Liga MX y la Concachampions. El equipo llegó a la final del torneo continental mientras mantenía aspiraciones en la liguilla doméstica. El costo físico y mental fue visible, con tres bajas sensibles: Fernando Gorriarán, Ozziel Herrera y Joaquín Henrique.
El técnico felino señaló que siempre supieron que darían lo mejor en ambos torneos. Ahora, Tigres se enfoca en la final de la Concachampions contra Toluca, donde buscarán cerrar el semestre con un título.
Conclusión
Chivas cobró la factura con dos goles de Sandoval, y Tigres acepta la derrota. La Concachampions espera como la última oportunidad para que este ciclo cierre con una copa en las manos.



