La incertidumbre es, hoy por hoy, la sombra que persigue a la Selección Nacional de México. En un principio, el guion parecía escrito en piedra cuando se pensaba que los 12 futbolistas locales llamados a la concentración anticipada eran los únicos con el boleto timbrado para la Copa del Mundo de la FIFA 2026. La premisa era clara y casi punitiva para los equipos de la Liga MX cuando se difundió que aquellos que no soltaran a sus figuras para este microciclo, no estarían bajo las órdenes de Javier Aguirre en junio.
El ruido mediático obliga a una matización
Sin embargo, el ruido mediático y la ausencia de varios nombres con peso específico en el proceso actual obligaron a una matización necesaria. La enorme polémica generada por dejar fuera de este periodo de trabajo a elementos como Charly Rodríguez, Richard Ledezma, Marcel Ruiz o el propio Erick Sánchez, obligó a Duilio Davino, director de selecciones nacionales, a salir al paso y ofrecer una postura mucho más flexible que la interpretada originalmente.
El 1 de junio como fecha de sentencia
En un giro que devuelve el aliento a los llamados "olvidados", Davino aseguró que la lista presentada para los duelos ante Ghana, Australia y Serbia no constituye un grupo cerrado. La intención, según el directivo, es no cerrarse absolutamente a nada con tal de confeccionar el plantel más competitivo posible. Aunque admitió que quienes ya trabajan con Aguirre "llevan mano" por el tiempo de convivencia y el roce en los amistosos.
"No estamos cerrados absolutamente a nada, la intención es llevar el mejor equipo posible a la Copa del Mundo. Falta todavía mucho tiempo para dar la lista definitiva que es el 1 de junio; el 11 de mayo tenemos que dar la prelista a FIFA que es hasta máximo 55 jugadores y que al final Javier Aguirre tomará mano de esos para representar a México", declaró Davino a El Heraldo.
"Claro está que estos 20, al estar aquí con nosotros, trabajar desde antes con Javier Aguirre y afrontar estos partidos amistosos pues llevan mano por encima de todos", agregó.
La polémica no desaparece, cambia de forma. Lo que antes era una lista definitiva ahora es un terreno en disputa. Y en ese movimiento, los olvidados dejan de serlo por completo.



