El tenis mexicano se hunde: Pacheco eliminado en primera ronda en Acapulco
La desesperanza se apoderó una vez más del tenis mexicano este 24 de febrero de 2026, cuando Rodrigo Pacheco, el único representante local en singles del Abierto de Acapulco, fue eliminado en la primera ronda. Su derrota ante el italiano Flavio Cobolli por un doble 7-6 en sets de desempate no fue solo un revés deportivo, sino el símbolo de un deporte que parece atrapado en un bucle sin fin de decepciones.
Una semana negra para la última promesa
El destino de Pacheco en Acapulco se anunció con señales previas que dejaron al descubierto su fragilidad mental. El fin de semana anterior, en el Metepec Open, un torneo de exhibición que debía ser un impulso de confianza, cayó ante el tunecino Aziz Dougaz, clasificado en el puesto 230 de la ATP. Aquella derrota, ante un rival que en el papel era un escalón para su ascenso, desnudó las grietas en el juego del joven tenista, quien llegó herido a la arena acapulqueña.
Bajo la humedad asfixiante de la costa, Pacheco saltó a la pista central no solo para enfrentar a Cobolli, un jugador sólido con experiencia en el circuito europeo, sino también para luchar contra sus propios fantasmas. El partido se convirtió en una batalla de detalles y nervios, con el público local gritando por pura necesidad de héroes. Aunque logró estirar ambos sets hasta el límite, en el tie-break, la experiencia de Cobolli devoró el entusiasmo de Pacheco, resultando en una dolorosa eliminación.
Consecuencias devastadoras para el ranking y el deporte
El costo de esta derrota es doble y profundamente significativo para el tenis mexicano:
- Pacheco no pudo defender los puntos que ganó el año pasado en Acapulco, cuando alcanzó los cuartos de final en una irrupción meteórica. Esto provocará un retroceso en su ranking ATP, donde actualmente ocupa el puesto 218, alejándolo aún más de los niveles élite.
- Con su salida, el cuadro de singles del Abierto Mexicano se queda completamente huérfano de locales. La bandera mexicana, en un día de aniversario del torneo, quedó relegada a las canchas secundarias, refugiándose únicamente en el dobles con Santiago González y Miguel Ángel Reyes Varela.
Para Rodrigo Pacheco, esta semana negra deja un aprendizaje amargo, desde el frío revés en Metepec hasta la calurosa despedida en Acapulco. Mientras tanto, el tenis mexicano sigue esperando a su salvador, en un deporte que parece condenado a una muerte sin fin, donde cada nueva promesa se convierte en la última exhalación de aire fresco.



