Plaga de gusano descortezador mantiene en alerta máxima a productores madereros en Durango
Una grave infestación del gusano descortezador está causando estragos en los bosques de la sierra de Durango, manteniendo en alerta de contingencia sanitaria a los productores de madera de la región. Ejidatarios de varios municipios han denunciado los severos daños que esta plaga forestal está provocando en miles de hectáreas de superficie arbolada, con un impacto económico que amenaza con paralizar el sector forestal de la entidad.
Expansión acelerada de la plaga
La presencia del insecto se detectó inicialmente en el municipio de San Dimas, pero en los últimos días se ha extendido con rapidez alarmante hacia la sierra de Durango y otras áreas de los municipios de Pueblo Nuevo y Santiago Papasquiaro. Luis Andrés Muñoz Ortega, tesorero del Ejido Vencedores y anexos, explicó que la propagación acelerada del parásito ha generado una alerta de contingencia sanitaria por el impacto severo en los bosques y en la economía del sector forestal.
"El gusano descortezador ataca precisamente las partes más valiosas de los árboles", detalló Muñoz Ortega. "Los costados de cualquier troza son lo mejor, es donde ellos penetran primero, lo que nos viene a perjudicar directamente en la calidad y valor de la madera".
Características destructivas del insecto
El gusano descortezador es una plaga forestal particularmente agresiva, compuesta por larvas de escarabajos que se alimentan de la corteza de los árboles, principalmente coníferas. Este proceso provoca:
- Debilitamiento progresivo de los ejemplares afectados
- Aparición de pequeños agujeros en troncos y ramas
- Muerte eventual de los árboles infestados
- Pérdida de calidad en la madera comercial
José Antonio Martín Aranda Rodríguez, jefe de Brigadas contra incendios, describió con preocupación el patrón de ataque: "Hay tres tipos de ataque distintos. Algunos escarabajos atacan en la base del árbol, otros en la copa, y hay un tercer tipo que ataca exactamente en la mitad del árbol. He visto árboles con el tronco verde, la cumbre verde, pero en medio ya está completamente muerto".
Impacto económico y esperanza de contención
Los ejidatarios afectados enfrentan pérdidas económicas crecientes que podrían agravarse significativamente si no se logra contener la proliferación del insecto. La plaga no solo afecta la cantidad de árboles disponibles para aprovechamiento forestal, sino que especialmente deteriora la calidad de la madera, reduciendo su valor comercial.
Las comunidades forestales esperan que las brigadas especializadas logren implementar medidas efectivas de control antes de que el daño se extienda a más áreas de la sierra duranguense. La situación ha generado preocupación no solo entre los productores madereros, sino también entre las autoridades ambientales y sanitarias de la región.
Esta crisis forestal se suma a otros desafíos que enfrenta la sierra de Durango, incluyendo la tala clandestina y los incendios forestales, creando un escenario complejo para la conservación de los recursos naturales de la entidad.



