México requiere fortalecer condiciones estructurales para dinamizar el crédito bancario
Durante la 89 Convención Bancaria celebrada en Cancún, Quintana Roo, Emilio Romano, presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), expuso que para que el crédito en el país crezca a un ritmo más acelerado y ejerza un impacto más profundo en la economía nacional, es imprescindible fortalecer un conjunto de condiciones estructurales. Estas abarcan desde la certeza jurídica y la seguridad, hasta la digitalización, la inclusión financiera y la formalización de la economía.
Factores clave para generar confianza e inversión
El directivo bancario subrayó que estos elementos son fundamentales para generar confianza entre los actores económicos y detonar la inversión, lo que a su vez impulsa la demanda de financiamiento. "El sistema bancario está listo para prestar más, pero se requiere un entorno que incentive la inversión y el uso del crédito", señaló Romano con contundencia.
En cuanto a cifras, el presidente de la ABM destacó que, en los últimos años, el crédito al sector privado ha mostrado un crecimiento relevante y actualmente equivale a cerca del 38% del Producto Interno Bruto (PIB), con tasas de expansión cercanas al 13.9%. No obstante, reconoció con franqueza que este nivel aún es bajo frente a otras economías, lo que refleja el enorme potencial que tiene México para profundizar y expandir su sistema financiero.
Distribución equilibrada y proyecciones optimistas
Romano explicó además que el financiamiento se distribuye de manera equilibrada, aproximadamente 50% entre empresas y personas, lo que muestra un avance significativo en la diversificación del crédito. De cara a 2026, la banca prevé un mayor dinamismo tanto en la economía como en el financiamiento.
De acuerdo con sus estimaciones más recientes:
- El crecimiento del PIB pasaría de 0.8% en 2025 a 1.5% en 2026.
- El crédito bancario al sector privado aumentaría de 4.0% a 4.7%.
Este escenario positivo estaría apoyado por una inflación controlada y una eventual reducción en las tasas de interés por parte de las autoridades monetarias.
Solidez del sistema y papel de la digitalización
El presidente de la ABM también destacó la solidez del sistema financiero mexicano, con un índice de capitalización superior al 20% y niveles de morosidad cercanos al 2%, lo que garantiza estabilidad y capacidad para seguir expandiendo el crédito de manera sostenible.
En este contexto, subrayó que la digitalización juega un papel clave para ampliar el acceso a los servicios financieros, al reducir el uso de efectivo, mejorar la seguridad en las transacciones y facilitar la inclusión de más personas al sistema bancario formal.
Asimismo, enfatizó que la educación financiera es indispensable para que los usuarios no solo accedan al crédito, sino que lo utilicen de manera adecuada y responsable, evitando sobreendeudamientos.
Apoyo a las MiPyMEs y visión a futuro
Respecto al financiamiento a pequeñas y medianas empresas, Romano informó que la banca ha otorgado crédito a más de 17 mil nuevas MiPyMEs por un monto de 26 mil millones de pesos, como parte de los esfuerzos concertados para ampliar el acceso al financiamiento productivo.
Hacia adelante, el sector estima un amplio potencial de crecimiento. Para 2030, se prevé la colocación de nuevo crédito por 4.3 billones de pesos, equivalente al 12.2% del PIB, así como inversiones por 2.8 billones de pesos en sectores estratégicos como:
- Infraestructura
- Tecnología
- Proyectos productivos
Finalmente, Romano señaló que la agenda estratégica de la banca se centrará en impulsar la digitalización y la bancarización, fortalecer el crédito, promover la educación financiera y empoderar a los usuarios, con el objetivo último de consolidar un sistema financiero más incluyente, competitivo y orientado al desarrollo económico del país.



