Estados Unidos ha abierto la puerta para reducir parcialmente los aranceles al acero y aluminio provenientes de México y Canadá, siempre que las empresas productoras cumplan con nuevas condiciones vinculadas a la industria automotriz y a la expansión de su capacidad productiva dentro del territorio estadounidense. El Departamento de Comercio de EE. UU. publicó el aviso oficial con los procedimientos para que los productores mexicanos y canadienses puedan acceder a reducciones en los aranceles impuestos bajo la denominada Sección 232, una medida comercial impulsada por el expresidente Donald Trump.
¿Cómo funcionará la reducción de aranceles?
En octubre de 2025, Trump emitió una proclamación para imponer aranceles de la Sección 232 a las importaciones de vehículos y autopartes de servicio mediano y pesado, los cuales posteriormente aumentaron hasta el 50%. Sin embargo, esa misma medida autorizó al Departamento de Comercio a reducir hasta en un 50% los aranceles aplicados al acero y aluminio para ciertos productores de México y Canadá. La condición principal es que estas empresas abastezcan, de forma directa o indirecta, a fabricantes estadounidenses de automóviles o de vehículos pesados, además de comprometerse a ampliar su producción dentro de Estados Unidos.
¿Qué empresas podrán acceder al beneficio?
Solo podrán solicitar esta reducción arancelaria las compañías que produzcan acero o aluminio en México o Canadá y que suministren materiales para la fabricación de autos, camiones pesados y sus partes en Estados Unidos. Además, deberán demostrar nuevos compromisos de inversión para aumentar la capacidad de producción de:
- Acero primario, elaborado en hornos de fabricación de acero dentro de EE. UU.
- Aluminio primario, producido en fundiciones ubicadas en territorio estadounidense
El objetivo, según el gobierno estadounidense, es fortalecer la cadena de suministro automotriz y aumentar la producción industrial local.
También aplican reglas del T-MEC
Otro requisito clave es que las importaciones de acero y aluminio deberán cumplir con las reglas de origen preferencial del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Esto significa que únicamente podrán beneficiarse los productos que hayan sido fundidos y vertidos —o fundidos y moldeados— en México o Canadá. La reducción no será automática ni ilimitada: estará restringida a la cantidad equivalente a la nueva capacidad de producción anual proyectada por cada empresa y durante un periodo determinado por el Departamento de Comercio.
Revisión caso por caso
Las empresas interesadas deberán presentar documentación que justifique sus nuevos compromisos de producción en Estados Unidos. Una vez que el Departamento de Comercio revise y valide la solicitud, notificará a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) para que se active la reducción correspondiente. También se definirá la cantidad de importaciones que podrán recibir el beneficio en cada trimestre.



