Si no presentaste tu declaración anual ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) dentro del plazo establecido, aún tienes oportunidad de regularizar tu situación. Sin embargo, es fundamental actuar con rapidez para evitar multas, recargos o complicaciones fiscales mayores.
Plazos y obligaciones fiscales
El SAT establece que la declaración anual de personas físicas debe presentarse del 1 al 30 de abril de cada año, correspondiente al ejercicio fiscal anterior. No cumplir con esta obligación puede acarrear consecuencias legales contempladas en el Código Fiscal de la Federación.
Consecuencias de no presentar la declaración
- Multas de 1,810 a 22,400 pesos por no presentar la declaración.
- Multas de hasta 44,079 pesos o más de 50,000 pesos si se ignoran requerimientos del SAT.
- Problemas para acceder a créditos o devoluciones.
- Posibles auditorías o revisiones fiscales.
- Restricciones para facturar, incluyendo la cancelación de sellos digitales.
- Recargos e intereses por impuestos no pagados, que aumentan con el tiempo.
Pasos para regularizarte
Presenta tu declaración extemporánea
El SAT permite presentar la declaración después del plazo. Para ello:
- Ingresa al portal del SAT.
- Ve a la sección “Declaraciones para personas”.
- Ingresa tu información o revisa los datos precargados.
- Si tu declaración marca un adeudo, paga los impuestos correspondientes junto con los recargos. El SAT puede actualizar el monto con el tiempo si te retrasas.
Atiende cualquier requerimiento
Responde dentro del plazo establecido por el SAT para evitar sanciones adicionales.
Presenta declaración complementaria si es necesario
Si cometiste errores en tu declaración original, puedes corregirlos mediante una declaración complementaria.
Recuerda que presentar tu declaración anual extemporánea lo más pronto posible te ayudará a minimizar recargos y evitar mayores problemas fiscales.



