S&P ratifica calificación BBB a México con perspectiva negativa
S&P ratifica calificación BBB a México con perspectiva negativa

La calificadora S&P Global Ratings ratificó este 12 de mayo de 2026 la calificación crediticia de México en BBB, aunque modificó la perspectiva de estable a negativa, una señal de advertencia sobre posibles riesgos para las finanzas públicas y el crecimiento económico. Con esta decisión, México mantiene el grado de inversión, algo que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público destacó como una muestra de confianza en la estabilidad macroeconómica y la conducción de la política económica del país.

¿Qué significa que México conserve BBB pero con perspectiva negativa?

La nota BBB todavía ubica a México dentro del rango considerado seguro para inversión, aunque en la parte media-baja del grado de inversión. Sin embargo, la perspectiva negativa implica que la agencia observa riesgos que podrían derivar en una rebaja futura de la calificación si las condiciones económicas o fiscales empeoran. En otras palabras: la calificación actual no cambió, pero aumentó la preocupación sobre el panorama hacia adelante.

Hacienda destaca estabilidad y resiliencia económica

Tras el anuncio, Hacienda subrayó que S&P reconoció la estabilidad política, la autonomía y credibilidad del Banco de México, el tipo de cambio flexible, el acceso a mercados internacionales, y la conducción prudente de las políticas fiscal y monetaria. La dependencia también presumió indicadores como desempleo de 2.6%, inflación relativamente estable, superávit primario en el primer trimestre, y un nivel de deuda pública de 50.4% del PIB. Según Hacienda, estos elementos reflejan una trayectoria de deuda sostenible y una economía que mantiene solidez pese al entorno internacional complejo.

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Perspectiva negativa refleja riesgos latentes

A pesar del mensaje positivo del gobierno, el cambio de perspectiva muestra que S&P percibe un escenario más vulnerable. Las calificadoras suelen ajustar perspectivas negativas cuando identifican factores como menor margen fiscal, bajo crecimiento económico, mayor presión sobre deuda pública, riesgos para Pemex y empresas del Estado, e incertidumbre comercial o financiera internacional. Esto no significa una rebaja inmediata, pero sí una advertencia de que el país enfrenta presiones que podrían afectar su perfil crediticio.

¿Por qué importa mantener el grado de inversión?

Conservar el grado de inversión permite que México siga financiándose en mejores condiciones en mercados internacionales. Si la nota llegara a bajar, el gobierno pagaría intereses más altos, las empresas mexicanas enfrentarían financiamiento más caro, y se reduciría la confianza de inversionistas. Además, la calificación soberana funciona como referencia para la deuda de empresas y bancos mexicanos.

Una señal mixta para la economía mexicana

La decisión de S&P deja dos lecturas: por un lado, la agencia mantiene confianza en la estabilidad institucional y macroeconómica del país. Pero al mismo tiempo, el cambio a perspectiva negativa refleja que existen riesgos que podrían deteriorar las finanzas públicas o limitar el crecimiento en los próximos años. México conserva el grado de inversión, aunque con un margen más estrecho frente a escenarios adversos.

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