Adidas fabricó más de 5 millones de playeras de la Selección Mexicana de Fútbol en Guanajuato, a través de Grupo Martex, sin recurrir a confección asiática. Las tres versiones —verde, negra y blanca— incluyen en la frontal el calendario azteca (Piedra del Sol), por lo que la empresa solicitó permiso al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y pagó 2,500 dólares (menos de 50 mil pesos) por su uso. Aunque el INAH no tiene fines de lucro, surge la pregunta de si podría haber cobrado una regalía por playera para destinarla al mantenimiento de zonas arqueológicas o museos.
Éxito de ventas y piratería
Adidas, que desde 2007 ostenta los derechos de la playera de México, aseguró que esta es la más vendida de una selección nacional en el mundo, tanto en México como en Estados Unidos. El furor mundialista se refleja en el consumo: según BBVA, si México llega al quinto partido, el consumo podría acelerar hasta 0.3 puntos del PIB. Sin embargo, los precios elevados —1,999 pesos la versión de aficionado y 2,999 pesos la de jugador— han fomentado la piratería. El Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) ha incautado más de 99 mil playeras apócrifas, principalmente en el Centro Histórico de la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
El dilema del INAH
Con 5 millones de playeras vendidas a 2,000 pesos cada una, la facturación aproximada es de 10 mil millones de pesos (más de 500 mil dólares). El pago al INAH de 2,500 dólares resulta mínimo en comparación, lo que abre el debate sobre si el instituto debería recibir una compensación mayor por el uso de un símbolo nacional tan relevante.
Banxico impulsa pagos móviles
La Asociación de Bancos de México (ABM), presidida por Emilio Romano, propuso facilitar los pagos a través del teléfono celular, siguiendo el ejemplo de países africanos que lograron digitalizarse sin sucursales bancarias ni tarjetas de crédito. En México, 140 millones de celulares están en uso; el 84% de la población posee un teléfono móvil, según la encuesta ENDUTIH del Inegi.
El Banco de México ya había lanzado CoDi (Cobro Digital) en 2019 y posteriormente DiMo (Dinero Móvil), pero los procesos requerían muchos pasos. La gobernadora Victoria Rodríguez Ceja ha acelerado el tema: los 45 bancos del país tienen como plazo el 15 de diciembre de 2026 para adecuar sus aplicaciones y permitir pagos con celular mediante CoDi y DiMo, reduciendo los toques en pantalla de más de 15 a solo tres o cuatro. Esto permitiría usar el SPEI, el sistema de pagos electrónicos con más de 20 años de funcionamiento, para recibir y enviar pagos de forma ágil.
El reto es significativo, pues el 54% de los trabajadores labora en la informalidad y el 84% de la población cuenta con celular, lo que abre una oportunidad para reducir el uso de efectivo y avanzar hacia una mayor inclusión financiera.



