El presidente de la Cámara de Comercio de Guadalajara, Javier Arroyo Navarro, hizo un llamado a fortalecer la generación de nuevas empresas y empleos para acelerar el crecimiento económico del país, pero con más infraestructura. Al término de la Toma de Protesta del Nuevo Consejo Directivo, en entrevista con EL INFORMADOR, Arroyo manifestó que debería haber un plan estratégico para los próximos 10 o 15 años que fortalezca la inversión en infraestructura, energía, seguridad y certeza jurídica.
Balance de gestión y perspectivas
Al hacer un balance de sus primeros dos años como presidente del organismo, Arroyo destacó los resultados: “La verdad que hemos hecho un buen trabajo con todo el equipo de la institución, con el Consejo y los vicepresidentes. Este es un año importante, tenemos el Mundial de fútbol y es un escenario importante para enseñarle al mundo y promover lo que es Jalisco y Guadalajara”, afirmó.
En su discurso, Arroyo comentó que el mundo vive un cambio de época, no un ajuste más del ciclo económico. Se trata de una transformación profunda en la forma en que el mundo produce, comercia y compite. “Las cadenas globales de valor se están reconfigurando. Las economías están priorizando cercanía, confianza y resiliencia. Y la tecnología —particularmente la inteligencia artificial— está redefiniendo la productividad en prácticamente todos los sectores”, dijo.
América del Norte: oportunidad estratégica
En este nuevo entorno, Arroyo explicó que América del Norte ha adquirido una relevancia estratégica. Para México representa una oportunidad histórica, pero dejó claro que “las oportunidades no se materializan por ubicación geográfica; se materializan con ejecución. Ese es el punto central. Si queremos capturar esta oportunidad, necesitamos acelerar nuestra capacidad de hacer que las cosas sucedan. Necesitamos infraestructura que acompañe el crecimiento: logística eficiente, energía suficiente, conectividad moderna y planeación de largo plazo”.
“Necesitamos detonar proyectos con mayor agilidad, con esquemas de colaboración que permitan avanzar con velocidad y escala. Al mismo tiempo, necesitamos fortalecer nuestra mayor ventaja competitiva: el talento. Hoy, competir ya no es cuestión de costos, sino de capacidades para innovar, adaptarse y resolver. Eso implica una vinculación más estrecha entre empresas, universidades y centros de formación, preparando talento alineado a las necesidades reales de la industria, desde la manufactura avanzada hasta los servicios tecnológicos”, agregó.
Inclusión de Pymes y condiciones claras
Arroyo destacó que todo lo anterior implica incorporar a más empresas al desarrollo. México no puede crecer a dos velocidades. “Necesitamos que más pequeñas y medianas empresas se integren a cadenas de valor, adopten tecnología, accedan a financiamiento y eleven su productividad. Porque ahí está una de las mayores palancas de crecimiento para el país. Y, por supuesto, todo esto requiere condiciones claras para invertir. La inversión sigue a la confianza, y la confianza se construye con reglas claras, procesos eficientes e instituciones que generen certidumbre”.
Por lo mismo, el presidente apuntó a que es fundamental seguir avanzando en la simplificación regulatoria, reducción de tiempos y mejor coordinación entre niveles de gobierno: “hacer empresa en México tiene que ser cada vez más ágil, más predecible y más competitivo”.
Visión de largo plazo
Más allá de acciones puntuales, lo que más necesita el país es visión. El mundo está tomando decisiones estructurales, enfatizó Arroyo: “nosotros también debemos hacerlo. Pensar en el largo plazo, alinear prioridades y construir una agenda común entre sector público, iniciativa privada y academia que nos permita competir en serio en los próximos 10 o 15 años”.



