Diputado insta a enfoque técnico para la revisión del T-MEC en 2026
En la Ciudad de México, ante la inminente revisión sexenal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) programada para 2026, el diputado federal Pedro Haces Barba ha hecho un llamado contundente para que el país adopte una postura técnica y procrecimiento, enfocada en mantener al acuerdo como un motor genuino de inversión, productividad y bienestar social, evitando transformarlo en un campo de batalla ideológico.
Un tratado que trasciende la coyuntura política
Haces Barba subrayó que el T-MEC no es un asunto de coyuntura política, sino el marco fundamental que sostiene la inversión extranjera directa, las exportaciones mexicanas y la generación de empleo formal en el país. En el contexto de una conversación nacional cada vez más intensa sobre el futuro del tratado, el legislador enumeró las principales fortalezas y desafíos que México enfrenta.
El diputado presentó cinco puntos clave para el debate:
- El T-MEC constituye la columna vertebral que sostiene la inversión, las exportaciones y el empleo formal en México, trascendiendo cualquier coyuntura política.
- La revisión de 2026 debe fortalecer la certidumbre para las empresas y proteger los derechos laborales, evitando generar shocks económicos innecesarios.
- La competitividad en el siglo XXI se gana mediante mayor productividad, lo que requiere inversión en capacitación, adopción tecnológica y mejor organización del trabajo.
- México debe llegar a la mesa de negociaciones con una agenda propia que facilite el comercio, asegure el cumplimiento de las reglas y atraiga inversión de alto valor agregado.
- Si el objetivo final es que el tratado beneficie realmente a la población, la discusión debe concretarse en temas tangibles como empleo digno, salarios justos y formación profesional continua.
Lo que está en juego: cifras que hablan por sí solas
La importancia económica del T-MEC para México queda evidenciada por datos contundentes:
- México es una economía altamente integrada al comercio internacional: en 2022, el comercio global del país alcanzó la cifra histórica de US$1.217 billones, equivalente a aproximadamente el 78.5% del Producto Interno Bruto nacional.
- El comercio con Estados Unidos y Canadá representó US$778 mil millones durante ese mismo año, constituyendo el 63.8% del total comercial y marcando un pico histórico en la relación económica norteamericana.
- La integración comercial con Norteamérica ha experimentado un crecimiento sostenido: entre 2019 y 2022, el comercio de México con Estados Unidos creció un 27%, mientras que con Canadá aumentó un 19.5%.
- En 2024, la tendencia positiva continuó: de enero a septiembre, el comercio México-Estados Unidos registró un crecimiento del 5.5% comparado con el mismo periodo de 2023, alcanzando la cifra de US$632,290 millones.
Los tres pilares de la revisión según Haces Barba
Para el diputado, la revisión del T-MEC en 2026 debe centrarse en tres objetivos fundamentales:
1) Certidumbre para inversión y empleo formal: Garantizar que el tratado continúe atrayendo inversión productiva y generando empleo formal dentro de las cadenas de valor estratégicas.
2) Productividad con enfoque humano: La discusión no puede limitarse a temas arancelarios; debe incorporar necesariamente la capacitación laboral, la adopción tecnológica y la mejora en la organización del trabajo.
3) Facilitación y cumplimiento sin politización: Establecer reglas claras para las exportaciones, implementar una supervisión laboral efectiva y mantener un marco estable que evite la incertidumbre regulatoria.
Cuatro acciones concretas para el camino a 2026
Haces Barba propuso cuatro líneas de acción específicas para preparar la revisión:
- Facilitación comercial: Reducir las fricciones en aduanas y logística para disminuir costos y tiempos, mejorando así la competitividad real de las empresas mexicanas.
- Capacitación masiva alineada a la inversión: Implementar programas de formación técnica especializada en áreas como mecatrónica, robótica e inteligencia artificial industrial, directamente conectados con las nuevas plantas y proyectos de inversión.
- Estrategia laboral preventiva: Fortalecer el cumplimiento normativo y fomentar el diálogo constructivo entre empresas y trabajadores para evitar controversias y proteger el empleo.
- Agenda de nearshoring con contenido nacional: Impulsar encadenamientos productivos locales y desarrollar proveedores mexicanos para que el país capture mayor valor dentro de las cadenas globales de producción.
El mensaje del diputado es claro: el futuro del T-MEC requiere pragmatismo económico sobre ideología política, con un enfoque centrado en resultados concretos que beneficien a trabajadores, empresas y a la economía nacional en su conjunto.
