La aduana de Colima enfrenta severas críticas por parte de importadores, quienes denuncian retrasos de hasta 72 horas en el despacho de mercancías debido a revisiones físicas exhaustivas. Esta situación, que se ha agravado en las últimas semanas, genera pérdidas económicas significativas para las empresas que dependen de la importación de insumos y productos terminados.
Impacto en el comercio exterior
Los retrasos afectan principalmente a sectores como el agrícola, industrial y de alimentos. Los importadores señalan que las revisiones físicas, aunque necesarias para garantizar la seguridad y el cumplimiento normativo, se realizan de manera excesiva y sin criterios claros, lo que ralentiza el flujo comercial. Un representante del sector señaló que las demoras provocan desabasto de materias primas y retrasos en la producción, lo que repercute en la competitividad de las empresas mexicanas.
Quejas formales ante la autoridad
Diversas cámaras empresariales han presentado quejas formales ante la Administración General de Aduanas, solicitando una revisión de los procedimientos y la implementación de tecnologías que agilicen los procesos. Entre las propuestas destaca el uso de sistemas de inteligencia artificial para la selección de mercancías que requieren revisión física, así como la capacitación del personal para optimizar los tiempos de inspección.
Por su parte, la aduana de Colima ha justificado las revisiones como parte de un operativo especial para combatir el contrabando y el ingreso de mercancías ilegales. Sin embargo, los importadores consideran que estas medidas son desproporcionadas y afectan a quienes cumplen con la normativa.
Llamado a la acción
Ante la gravedad de la situación, se ha solicitado la intervención de la Secretaría de Economía y de la Secretaría de Hacienda para encontrar un equilibrio entre la seguridad y la eficiencia. Los empresarios advierten que, de no resolverse los retrasos, podrían verse obligados a buscar alternativas en otros puertos de entrada, lo que afectaría la economía local de Colima.
La aduana de Colima es un punto estratégico para el comercio en el Pacífico mexicano, por lo que su eficiencia es crucial para el desarrollo económico de la región. Se espera que las autoridades tomen medidas en el corto plazo para resolver esta problemática.



