Las tarifas aéreas experimentarán un incremento de hasta el 10% durante lo que resta de 2026, como consecuencia del aumento en el costo de la turbosina, derivado del conflicto bélico entre Estados Unidos e Israel contra Irán. Así lo anticipa un análisis de Oxford Economics.
Impacto del conflicto en los precios
De acuerdo con el informe, la inestabilidad generada por el conflicto ha provocado un alza en el precio del combustible para aviones, lo que obligará a las aerolíneas a trasladar parcialmente este incremento a los consumidores. Los vuelos de largo recorrido son los más vulnerables, ya que el combustible representa una proporción mayor del precio del boleto.
Demanda estable fuera de zonas de conflicto
A pesar del alza tarifaria, Oxford Economics no prevé un desplome total de la demanda fuera de las zonas de combate. Si bien el incremento disuadirá a algunos viajeros sensibles al precio, la trayectoria de crecimiento mundial se mantiene estable fuera de Oriente Medio y África.
Costos operativos de las aerolíneas
El combustible para aviones suele representar entre el 25% y el 35% de los costos operativos de una aerolínea, aunque en algunos casos puede llegar al 60%. Esto hace que el sector sea altamente vulnerable a las fluctuaciones del precio del petróleo.
Perspectivas para la segunda mitad de 2026
En la segunda mitad de 2026, se espera que la mayor parte de la actividad aérea regional pueda reanudarse, pero el persistente sentimiento negativo podría provocar una recuperación más prolongada de la capacidad previa a la guerra y de la propensión a viajar hacia o a través de Oriente Medio.
Efectos en otras regiones
En todas las demás regiones, se observa cierta pérdida de demanda debido a la reducción de la capacidad hacia, desde o a través de Oriente Medio, además de condiciones macroeconómicas menos favorables que han frenado la demanda de pasajeros aéreos en general.



