Construcción en México se reactivará en 2026 con gasto público, pero persisten retos en vivienda y crédito
El sector de la construcción en México perfila una recuperación significativa para el año 2026, impulsada por un incremento del 10.9% en el gasto en obra pública, según un análisis reciente de BBVA México. Este repunte busca revertir el débil desempeño registrado en 2025, cuando la industria sufrió una contracción anual del 1.0%, principalmente debido a recortes presupuestales en infraestructura.
Obra civil cayó por recortes, pero edificación resistió
Durante 2025, la construcción en México enfrentó un panorama complicado, con una fuerte caída del 22.5% en la obra civil, consecuencia directa de menores niveles de inversión pública. Este desplome impactó negativamente la actividad productiva y evidenció la alta dependencia del sector respecto al gasto gubernamental. En contraste, el subsector de edificación mostró mayor solidez al crecer 4.3%, con la vivienda residencial como principal motor. Este comportamiento ayudó a amortiguar la caída general y marcó el inicio de un cambio de tendencia hacia 2026.
Vivienda y crédito: señales mixtas en el mercado
El mercado inmobiliario atraviesa una etapa de transición con perspectivas desiguales. Por un lado, se observa una mayor oferta de vivienda, especialmente en el segmento de interés social, alineado con las políticas públicas actuales. Por otro lado, la demanda se mantiene limitada debido a un entorno de cautela financiera. La colocación de crédito hipotecario presentó una ligera disminución por parte de la banca comercial, mientras que el Infonavit incrementó su financiamiento. Sin embargo, en todos los segmentos, los préstamos tienden a ser de menor monto, reflejando prudencia tanto de instituciones como de compradores. Además, los precios de la vivienda mantienen una tendencia al alza a nivel nacional, especialmente en zonas de alta demanda, lo que añade presión sobre la accesibilidad para muchos mexicanos.
2026: Crecimiento condicionado a inversión y eficiencia
Para 2026, el panorama es más optimista, con un aumento en el gasto público en infraestructura que apunta a una reactivación de la obra civil, con efectos positivos en la inversión y la actividad económica. El informe de BBVA destaca que este nuevo impulso estará enfocado en áreas estratégicas como energía y transporte, lo que podría detonar no solo la reactivación de la obra civil, sino también atraer inversión privada complementaria. No obstante, la recuperación dependerá de factores clave como la eficiencia en la ejecución del gasto y la capacidad de atraer inversión privada. También influyen variables estructurales como la calidad del empleo, el acceso al financiamiento y el equilibrio regional del desarrollo. Por lo tanto, el sector construcción podría consolidar su recuperación, aunque todavía enfrenta desafíos importantes para lograr un crecimiento sostenido a largo plazo.



