Trabajador rescatado tras colapso en colonia Tránsito permanece hospitalizado con lesiones graves
Ángel Miranda, un trabajador de 52 años originario del Estado de México, fue rescatado con vida tras el colapso de un edificio en demolición en la colonia Tránsito, en la Ciudad de México. Actualmente, se encuentra hospitalizado en el hospital Rubén Leñero con múltiples golpes y una lesión significativa en la cabeza, aunque se reporta consciente. Su familia aguarda ansiosamente los resultados médicos mientras denuncia que la empresa responsable aún no se ha acercado a ofrecer apoyo.
Detalles del estado de salud y denuncias familiares
En entrevista con Excélsior, Daniel Miranda, hermano de Ángel y quien también estaba presente en el sitio del siniestro, describió la gravedad de las lesiones. "La verdad, sigue delicado, bastante; trae demasiados golpes, trae lesiones fuertes. Consciente, gracias a Dios; vivo, vivo, que es lo que cuenta. Ahora estamos en espera; se le hicieron estudios, valoraciones médicas, tomografías, estamos en espera que nos digan los resultados", afirmó Daniel.
Detalló que Ángel sufrió golpes en costillas y la cabeza, con una lesión tan severa que afectó incluso sus dientes. "Como le dieron demasiados golpes, tiene demasiado golpeado... costillas, la cabeza, trae una lesión muy fuerte, sus dientes (...) Ahorita están checando las costillas, viene muy inflamado". Ambos hermanos se dedican a la construcción desde hace dos décadas, con Ángel especializado en el manejo de maquinaria pesada.
Daniel cree que su hermano estaba operando una maquinaria en el momento del colapso, lo que pudo salvarle la vida, pero debido al golpe en la cabeza, Ángel no recuerda los detalles del incidente. Al preguntarle si la empresa Demet, responsable de la demolición, ha contactado a las víctimas, respondió negativamente: "No, de hecho no. No se han acercado. Estamos en espera a que vengan, que den la cara y nos digan cómo empieza, cómo queda".
Contexto del siniestro y respuesta de autoridades
El colapso ocurrió alrededor de las 14:00 horas en el predio de la calzada San Antonio Abad 124, donde tres losas de un edificio en demolición se derrumbaron, atrapando a cuatro trabajadores. De ellos, uno logró salir y fue hospitalizado, dos permanecían atrapados al cierre de la edición impresa, y uno falleció, con su cuerpo rescatado posteriormente. El inmueble, con más de 40 años de antigüedad, había sufrido daños previos por los sismos de 1985 y 2017.
Karina, una comerciante local, relató: "Se oyó un estruendo y luego toda la calzada se llenó de polvo". En el momento del siniestro, alrededor de 57 trabajadores estaban en el predio, la mayoría logrando escapar por sus propios medios. Los cuerpos de emergencia rescataron a uno casi inmediatamente, mientras buscaban a los otros tres entre los escombros. Cerca de las 18:00 horas, uno fue localizado sin vida.
Myriam Urzúa, titular de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC), reportó la búsqueda continua. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, acudió al sitio y aclaró que se trataba de una obra privada, descartando que las excavaciones del Parque Elevado, en construcción frente al inmueble, hayan contribuido al colapso. Sin embargo, vecinos como Ernesto expresaron temores: "Están excavando y colocando pilotes y el golpeteo constante para meter los pilotes nadie nos ha dicho qué daños le puede ocasionar a nuestros edificios".
Antecedentes del edificio y responsabilidades
El edificio colapsado, que alguna vez albergó oficinas, estaba abandonado debido a los daños de los terremotos. La demolición se realizaba bajo un acuerdo de facilidades administrativas de la Comisión de Reconstrucción, como parte de la reconstrucción post-sismo, según Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc. Urzúa confirmó que la empresa Demet era la responsable de los trabajos y anunció una revisión para verificar la regularidad de los permisos. Se especula que en el sitio se desarrollará un proyecto inmobiliario con hotel y zonas comerciales.
Este incidente resalta los riesgos en obras de construcción y la necesidad de mayor supervisión y responsabilidad empresarial en la Ciudad de México.
