El secretario de Hacienda, Edgar Amador Zamora, reconoció que el jitomate se ha convertido en uno de los principales factores de presión sobre la inflación en México durante 2026, debido al peso que este producto tiene dentro del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
Jitomate explica el 90% de la variación inflacionaria
Durante el foro “Construyendo oportunidades… crecimiento económico con equidad”, el funcionario explicó que prácticamente el 90% de la variación reciente en la inflación general proviene de un solo producto perecedero. “De enero a la fecha, prácticamente el 90% de la variación en la inflación general se ha debido a un solo producto, al jitomate, que tiene condiciones de oferta muy particulares”, afirmó Amador Zamora.
La declaración ocurre en un contexto de desaceleración económica, volatilidad internacional y creciente presión sobre las finanzas públicas mexicanas tras la reciente decisión de Standard & Poor's de modificar la perspectiva crediticia de México de estable a negativa.
Perspectivas de moderación inflacionaria
El titular de Hacienda sostuvo que, una vez eliminados los factores asociados a productos perecederos, especialmente el jitomate, México podría entrar en un escenario monetario más favorable para impulsar el crecimiento económico durante los siguientes trimestres de 2026. Según explicó, las distorsiones observadas en los precios responden más a problemas específicos de oferta agrícola que a desequilibrios estructurales en la economía nacional. “El país podría tener condiciones monetarias muy favorables para retomar el crecimiento”, señaló el funcionario ante empresarios, analistas financieros e inversionistas.
La inflación alimentaria ha sido uno de los temas de mayor preocupación para consumidores y mercados durante el último año, particularmente por el incremento en productos básicos vinculados a cadenas agrícolas y fenómenos climáticos.
Reacción ante la perspectiva negativa de S&P
Un día después de que Standard & Poor’s modificara la perspectiva crediticia del país, Edgar Amador Zamora defendió la estrategia económica del Gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. La calificadora mantuvo la nota soberana de México en “BBB” para deuda en moneda extranjera y “BBB+” en moneda local, conservando el grado de inversión, aunque advirtió sobre riesgos relacionados con bajo crecimiento económico y aumento de la deuda pública.
Frente a representantes del sector financiero, el secretario aseguró que la administración federal mantiene un compromiso de largo plazo con la sostenibilidad fiscal. “Estamos convencidos de que el conjunto de acciones que estamos haciendo serán suficientes para convencerlos de regresar la perspectiva hacia su nivel original”, afirmó.
Logros en reducción del déficit
Amador Zamora destacó que durante 2025 México logró reducir el déficit fiscal en 1.5% del Producto Interno Bruto, algo que, según dijo, “no ocurría en décadas”. El funcionario defendió además el aumento observado en la deuda pública entre 2025 y 2026, argumentando que parte del incremento responde a una revisión estadística del PIB que modificó las métricas oficiales. De acuerdo con Hacienda, la deuda cerrará este año en 54.2% del PIB, aunque insistió en que las finanzas públicas continúan siendo sostenibles en el largo plazo.
Llamado a la inversión
En uno de los mensajes más relevantes del encuentro, el secretario pidió a empresarios nacionales e internacionales mantener la confianza en el país y apostar por la estrategia económica del Gobierno federal. “Quiero invitarlos a apostar por este país, apostar por la estrategia de crecimiento que tenemos”, declaró. Amador Zamora aseguró que México mantiene variables macroeconómicas sólidas, además de liquidez en mercados cambiarios, financieros y crediticios. También adelantó que la inversión proyectada hacia el final del sexenio alcanzará los 5.6 billones de pesos, impulsada principalmente por infraestructura, energía, transporte y logística.
Infraestructura, energía y trenes como pilares
Durante su intervención, el secretario subrayó que existe un “efecto de arrastre” derivado de las grandes obras de infraestructura impulsadas por el Gobierno federal. Entre los sectores prioritarios destacó los proyectos ferroviarios, que representan el 15.3% de la inversión total prevista, mientras que las carreteras concentran 13.9%. Asimismo, resaltó la expansión proyectada en puertos estratégicos, particularmente en Puerto de Manzanillo, considerado uno de los principales nodos logísticos del país.
En materia energética, reconoció que fue “sorpresivo” el interés mostrado por empresas en proyectos mixtos de generación eléctrica. Según explicó, una convocatoria inicialmente planteada para siete gigawatts terminó recibiendo propuestas por 34 gigawatts. “Va a haber una autorización de ampliación”, adelantó.
El titular de Hacienda sostuvo que la demanda doméstica seguirá siendo uno de los principales motores de crecimiento económico en México, apoyada por un mejor comportamiento inflacionario en los próximos meses. También destacó el desempeño de las cuentas externas, la fortaleza de la Inversión Extranjera Directa (IED) y la reducción de la deuda de Petróleos Mexicanos equivalente al 4% del PIB. Además, afirmó que la relación comercial con Estados Unidos mantiene un alto nivel de integración económica y dependencia mutua, particularmente en cadenas industriales y manufactureras.



