En México, pocos vehículos han alcanzado el nivel de trascendencia de un automóvil que sirvió como transporte familiar, taxi, patrulla y, al mismo tiempo, se convirtió en un fenómeno de ventas sin precedentes. Hablamos del Nissan Tsuru, un modelo que marcó una época y que, aunque ya no se fabrica, sigue siendo un ícono en las calles del país.
El origen del Tsuru
El Tsuru, cuyo nombre significa "grulla" en japonés, se lanzó al mercado mexicano a mediados de la década de 1980. Desde sus inicios, compitió directamente con modelos de marcas como Volkswagen, destacando por su diseño simple, bajo costo de mantenimiento y la facilidad para conseguir refacciones económicas. Gracias a este vehículo, Nissan logró consolidar su presencia en el sector automotriz nacional, y en pocos años el Tsuru se convirtió en un automóvil muy cotizado.
Durante la década de 1990, el fabricante japonés introdujo versiones más equipadas, como el Tsuru Sentra, que incluían vidrios eléctricos y aire acondicionado, pero siempre manteniendo un precio accesible. Esta combinación de funcionalidad y economía lo convirtió en el favorito de las familias mexicanas.
¿Por qué se descontinuó el Tsuru?
A pesar de su popularidad, la llegada de automóviles más modernos evidenció las carencias del Tsuru en materia de seguridad. Carecía de bolsas de aire, control de estabilidad y una estructura reforzada para colisiones. Incorporar estos sistemas de seguridad habría elevado su precio, lo que iba en contra de su esencia de "auto económico". Así, después de más de 30 años de producción, Nissan decidió descontinuar el Tsuru en 2017.
La última versión del Tsuru, llamada "Buen Camino", se fabricó en la planta de Civac, en Morelos. Esta edición conmemorativa contaba con emblemas especiales y acabados en azul orión, distinguiéndose de todas las versiones anteriores.
El legado del Tsuru en números
El Tsuru se convirtió en el modelo más vendido en la historia de México, superando las 2.4 millones de unidades comercializadas desde 1984 hasta 2017. Este impresionante volumen de ventas refleja su impacto en la sociedad mexicana. Aunque ya no se producen nuevas unidades, aún es posible encontrar vestigios de su legado en las calles del país, donde muchos ejemplares siguen circulando, recordando a todos que el Tsuru fue mucho más que un simple automóvil.



