Millones de mujeres mexicanas enfrentan exclusión sistemática del mercado laboral
La organización civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza ha revelado datos alarmantes sobre la situación laboral de las mujeres en México. Según su informe más reciente, 19 millones de mujeres se encuentran excluidas del sistema laboral formal, una cifra que representa el 44% de la Población Potencialmente Productiva femenina del país.
Una tendencia preocupante que empeora con el tiempo
El estudio, titulado 'Perspectiva desde las Mujeres, una mirada a los datos nacionales más recientes', contrasta información de diferentes periodos utilizando datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del Inegi. Los resultados muestran que, aunque el porcentaje de exclusión ha disminuido ligeramente en dos décadas, la cantidad absoluta de mujeres excluidas ha aumentado en 1.8 millones.
"Hace 20 años, la exclusión afectaba a 17.2 millones de mujeres, lo que representaba el 53% de la PPP femenina", explica el informe. "Aunque el porcentaje bajó un poco, la cantidad de mujeres excluidas aumentó considerablemente".
La desproporción de género en la exclusión laboral
La situación se agrava al analizar el panorama completo de exclusión laboral en México. De las 23.8 millones de personas excluidas del sistema formal, el 80% son mujeres. Esto significa que, por cada hombre en situación de exclusión laboral, hay cuatro mujeres en la misma condición.
Paulina Gutiérrez, directora operativa de la organización, destacó durante la presentación del documento: "Tenemos que insistir en que esta situación representa una injusticia económica, porque la exclusión laboral de las mujeres está decidida por la carga injusta que nos han impuesto a las mujeres para realizar estas labores de cuidado".
Precariedad laboral: la realidad de las mujeres ocupadas
El informe no solo aborda la exclusión total, sino también las condiciones de las mujeres que sí tienen empleo. Ana Paulina González, responsable de investigación y datos de la organización, señaló que "el hecho de que tengan trabajo remunerado no es sinónimo de que cuenten con derechos laborales ni mucho menos un trabajo digno".
De las 24.3 millones de mujeres ocupadas en México, 14.4 millones carecen de afiliación al seguro social y acceso a instituciones de salud por vía laboral. Esto representa el 60% de las mujeres ocupadas, una cifra que apenas ha mejorado desde hace dos décadas, cuando era del 67%.
"La reducción en porcentaje fue mínima, pero en cantidad, ahora son 4.7 millones más de mujeres sin protección social", explicó González.
Las causas estructurales de la exclusión
El documento identifica como principal razón de exclusión la falta de servicios públicos de cuidado suficientes, accesibles, asequibles y de calidad. Esta carencia limita severamente las opciones de las mujeres para participar en el mercado laboral mientras deben cuidar a infancias y otras personas que requieren atención.
Un sistema que avanza a paso de tortuga
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es la lentitud con que se reduce la brecha de exclusión. El sistema laboral mexicano "no es incluyente" y la brecha "se reduce a un ritmo inercial de apenas 0.45 puntos porcentuales por año".
A este ritmo, erradicar la exclusión femenina y alcanzar la paridad laboral tomaría alrededor de medio siglo, según las proyecciones de la organización.
El costo económico de la exclusión
El informe también cuantifica el impacto económico de esta situación. La inclusión plena de las mujeres en el mercado laboral "podría representar 2 a 3 puntos de crecimiento anual" del Producto Interno Bruto del país.
Este cálculo toma en cuenta que, según datos del Inegi, el valor estimado del trabajo doméstico no remunerado representa hasta 24 puntos del PIB, una contribución económica enorme que permanece invisible en las estadísticas oficiales.
El estudio concluye con un llamado urgente a transformar las políticas públicas y crear un sistema de cuidados que permita a las mujeres participar plenamente en la economía formal, no solo como un derecho humano fundamental, sino como una necesidad económica para el desarrollo del país.
