Despidos masivos en General Motors ponen en duda capacidad de líder sindical
La eliminación del segundo turno en la planta de General Motors en Ramos Arizpe, Coahuila, que resultó en el despido de aproximadamente 1,900 trabajadores a mediados de enero, ha generado una fuerte ola de cuestionamientos hacia el liderazgo de Tereso Medina Ramírez, actual dirigente de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) en esa entidad.
Críticas por falta de defensa laboral
Diversos sectores sindicales han señalado que Medina no defendió adecuadamente a los trabajadores afectados, en un intento por evitar la pérdida masiva de empleos. "Era su responsabilidad representar y proteger a la base laboral", afirmaron sindicalistas críticos, quienes consideran que el dirigente falló en su papel fundamental de garantizar estabilidad laboral.
El manejo de esta crisis ha puesto en tela de juicio la capacidad de Tereso Medina para asumir mayores responsabilidades dentro de la estructura sindical nacional, especialmente considerando sus aspiraciones a la Secretaría General de la CTM a nivel federal.
Aspiraciones nacionales bajo escrutinio
Medina busca relevar a Carlos Aceves del Olmo como secretario general de la central obrera, luego de que el actual dirigente anunciara que no buscará continuar al frente de la organización tras concluir su periodo formal el 23 de febrero de 2026. Se contempla que el relevo se realice durante la asamblea programada para los días 23 y 24 de febrero.
Sin embargo, las voces críticas dentro del ámbito sindical cuestionan: si no pudo garantizar empleo estable para miles de trabajadores en Coahuila, ¿cómo podría manejar situaciones similares a nivel nacional? Esta interrogante se ha convertido en el centro del debate sobre la idoneidad de Medina para el cargo máximo de la CTM.
Impacto del recorte laboral
El despido masivo en General Motors afectó tanto a personal sindicalizado como a empleados de confianza, eliminando completamente un turno de producción. Los trabajadores más afectados son aquellos que dependían directamente de la Secretaría General de la CTM en Coahuila, según explicaron líderes sindicalistas locales.
Esta situación ha expuesto las tensiones internas dentro del movimiento obrero organizado y ha generado dudas sobre la efectividad de la representación sindical en momentos de crisis económica para los trabajadores.