IMCO revela: 120 años de avance laboral femenino sin igualdad económica en México
IMCO: Avance laboral femenino sin igualdad económica en México

Un siglo de transformación sin equidad económica para las mujeres en México

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) ha presentado un análisis revelador sobre la evolución del papel de la mujer en el ámbito laboral del país. Los datos muestran una transformación profunda a lo largo de 120 años, pero también exponen una realidad persistente de desigualdad.

Del 6% al 49%: una trayectoria de crecimiento significativo

En el año 1900, apenas 6 de cada 100 mujeres en México formaban parte de la fuerza laboral remunerada. Este porcentaje, extremadamente bajo, reflejaba las limitaciones sociales, educativas y legales de la época. Sin embargo, el panorama comenzó a cambiar gradualmente a lo largo del siglo XX y principios del XXI.

Para el año 2020, la participación laboral femenina había alcanzado un notable 49%, acercándose a la paridad numérica con los hombres en términos de presencia en el mercado de trabajo. Este incremento masivo, de más de ocho veces, es el resultado de múltiples factores:

  • Avances educativos: Mayor acceso a la educación primaria, secundaria y superior para las niñas y mujeres.
  • Mejoras en salud: Reducción de la mortalidad materna y mayor esperanza de vida.
  • Reconocimiento de derechos: Cambios legales que reconocen la igualdad jurídica y el derecho al trabajo.
  • Participación pública: Incremento en la presencia de mujeres en espacios políticos y de toma de decisiones.

La brecha que persiste: obstáculos estructurales y económicos

A pesar de este progreso cuantitativo impresionante, el IMCO subraya que la igualdad económica real sigue siendo un objetivo lejano. Las mujeres mexicanas continúan enfrentando una serie de barreras sistémicas que limitan sus oportunidades y su desarrollo profesional.

El informe detalla tres áreas críticas donde las desigualdades son más evidentes:

  1. Acceso al mercado laboral: Aunque más mujeres buscan empleo, encuentran mayores dificultades para ser contratadas, especialmente en sectores tradicionalmente masculinos o en puestos de liderazgo.
  2. Permanencia en el empleo: Las responsabilidades de cuidado no remunerado, que recaen desproporcionadamente sobre las mujeres, junto con la falta de políticas de conciliación, provocan que muchas abandonen sus trabajos o opten por empleos informales y de tiempo parcial.
  3. Crecimiento profesional y salarial: Existe una clara brecha salarial, y las mujeres tienen menos probabilidades de ascender a posiciones directivas o de alta remuneración, un fenómeno conocido como "techo de cristal".

El IMCO concluye que, sin políticas públicas y cambios culturales dirigidos específicamente a eliminar estos obstáculos, el avance numérico en la participación laboral femenina no se traducirá en una verdadera igualdad económica. El reto para las próximas décadas no es solo incrementar porcentajes, sino transformar las estructuras del mercado laboral para que sean justas e inclusivas para todas las mexicanas.