Reforma laboral: Jornada de 40 horas mantiene seis días de trabajo, sin cambios en días libres
Jornada de 40 horas mantiene seis días de trabajo en México

Reforma laboral en México: Menos horas, mismos días de trabajo

La propuesta para reducir la jornada laboral en México a 40 horas semanales ha generado un intenso debate, ya que mantiene un elemento fundamental sin alteraciones: el número de días trabajados por semana. A pesar de la disminución en las horas, el proyecto no contempla modificar el Artículo 69 de la legislación, lo que implica que se conservará el esquema de hasta seis días de trabajo por uno de descanso. Esta decisión ha desatado polémica entre diversos actores, incluyendo el Gobierno federal, legisladores, empresarios, colectivos y sindicatos, quienes confrontan posturas sobre la implementación, los tiempos de aplicación y el impacto operativo en las empresas.

¿Por qué se mantienen seis días laborales con la jornada de 40 horas?

El proyecto de reducción de la jornada laboral no incluye cambios en el Artículo 69, lo que significa que el número máximo de días laborales permitidos seguirá siendo de seis por semana. En términos prácticos, la reforma afecta únicamente la cantidad de horas trabajadas cada semana, sin garantizar dos días de descanso consecutivos. Esto otorga a los empleadores la flexibilidad para distribuir las 40 horas semanales según sus necesidades, sin la obligación de proporcionar dos días libres a los trabajadores. Colectivos y sindicatos han señalado que esta falta de modificación representa un conflicto significativo en la reforma, ya que limita los beneficios esperados en términos de calidad de vida.

Calendario de implementación gradual: De 48 a 40 horas

La transición hacia la jornada de 40 horas no será inmediata, sino que se llevará a cabo de manera progresiva a lo largo de varios años. El calendario propuesto establece las siguientes etapas:

  • 2027: Reducción de 48 a 46 horas semanales.
  • 2028: Disminución a 44 horas semanales.
  • 2029: Reducción a 42 horas semanales.
  • 2030: Alcanzar la meta de 40 horas semanales.

Este proceso iniciará el 1 de enero de cada año, con el objetivo de consolidar la reforma constitucional. Además, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) prevé que la reforma entre en vigor oficialmente el 1 de mayo de 2026, una fecha simbólica en conmemoración del Día del Trabajo, lo que añade un componente histórico a la implementación.

Impacto en salarios y regulación de horas extra

Uno de los aspectos más destacados de la reforma es la protección del salario de los trabajadores. La ley prohibirá expresamente reducir los sueldos como consecuencia de la disminución de horas laborales, asegurando que los empleados no sufran pérdidas económicas. En cuanto a las horas extra, actualmente la Ley Federal del Trabajo (LFT) limita estas a un máximo de tres horas diarias y tres veces por semana, totalizando nueve horas semanales. Con la nueva reforma, este límite se incrementará a 12 horas por semana, distribuidas en hasta cuatro días, con un tope de cuatro horas diarias.

Para garantizar el cumplimiento de estas regulaciones, se contempla un control estricto mediante la implementación de un registro electrónico de horas laboradas por parte de los empleadores. Esta medida busca aumentar la transparencia y prevenir abusos, asegurando que las horas extra se manejen de acuerdo con la normativa establecida.

Proceso legislativo y próximos pasos

El dictamen de la reforma laboral se discutirá en comisiones legislativas el próximo lunes 23 de febrero, y según lo adelantado, no se esperan modificaciones significativas. Aunque aún no se ha publicado la minuta de leyes secundarias, el proceso continuará en la Cámara de Diputados. Una vez aprobado, el proyecto será enviado al Poder Ejecutivo para su publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF), marcando un paso crucial hacia la consolidación de la reducción de la jornada laboral.

En resumen, la reforma laboral en México avanza hacia la implementación de una jornada de 40 horas semanales, manteniendo los seis días de trabajo pero con menos horas cada semana. Este cambio, aunque gradual, representa un esfuerzo por mejorar las condiciones laborales, aunque ha generado controversias sobre su alcance real y la distribución de los días de descanso.