El reconocimiento de la licencia menstrual gana terreno en México
El permiso laboral por menstruación, conocido como licencia menstrual, está siendo legislado en diversas entidades federativas de México. Esta medida otorga a mujeres y personas menstruantes el derecho a ausentarse de sus trabajos con goce de sueldo cuando experimentan dismenorrea incapacitante, un dolor menstrual severo que impide el desempeño laboral normal.
Avances legislativos en la Ciudad de México y otros estados
En la capital del país, el Congreso local aprobó recientemente dos iniciativas históricas que reforman la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado. Estas reformas establecen dos días al mes de licencia con goce de sueldo para quienes padecen dismenorrea incapacitante. Estados como Colima, Hidalgo, Tamaulipas, Quintana Roo, Campeche, Nuevo León y Michoacán ya cuentan con legislaciones similares, marcando un precedente importante en el reconocimiento de los derechos menstruales.
El estancamiento en Jalisco y la prioridad de la menstruación digna
En contraste, Jalisco enfrenta un panorama diferente. La maestra Violeta Yazmín Sandoval Cortés, coordinadora del Centro de Estudios de Género del CUCSH de la Universidad de Guadalajara (UdeG), explicó que en este estado se presentaron iniciativas de licencia menstrual en 2022 y 2023. Sin embargo, estas propuestas fueron dadas de baja en la plataforma Infoleg, quedando sin avance legislativo. Dichas iniciativas contemplaban de dos a seis días de incapacidad laboral con comprobante médico, sin afectar prestaciones ni derechos laborales.
Sandoval Cortés subrayó que en Jalisco los esfuerzos se han concentrado principalmente en la menstruación digna, un concepto vinculado al acceso gratuito de productos menstruales como toallas, tampones y copas menstruales. "El debate sobre la licencia menstrual no ha tenido la relevancia necesaria en nuestra entidad", señaló la académica. "Estamos en espera de que puedan retomarse estas iniciativas o presentarse otras que beneficien también a personas en espacios escolares".
Impacto económico y necesidad de políticas integrales
El informe "Menstruación y productividad laboral: el tabú que impacta el resultado del negocio" revela datos preocupantes: 45% de las mujeres mexicanas se ausentan de su trabajo por molestias menstruales. Esta situación repercute directamente en sus ingresos: al 35% se le descuenta parte del salario y el 2.4% ha sido despedida por estas ausencias.
Para Sandoval Cortés, la licencia menstrual no es un privilegio, sino una necesidad vinculada con políticas de salud pública que permitirían un mejor diagnóstico y acompañamiento médico. Además, insistió en que esta medida debería extenderse al ámbito escolar, pues muchas estudiantes dejan de asistir a clases por dolor incapacitante o estigma social, generando desigualdad educativa.
Hacia una visión inclusiva y desestigmatizada
Finalmente, la especialista destacó que aprobar esta iniciativa y adaptarla para mujeres, hombres trans y personas no binarias contribuiría a visibilizar la menstruación como un asunto público y político. "Es fundamental dejar atrás la idea de que se trata de un proceso privado que debe ocultarse", afirmó. Este enfoque inclusivo no solo reconoce la diversidad de experiencias menstruales, sino que también desafía los tabúes sociales que han mantenido este tema en la sombra durante décadas.
El camino hacia la implementación universal de la licencia menstrual en México sigue presentando desafíos, pero los avances en varios estados y la creciente conciencia sobre sus beneficios económicos y de salud sugieren que este derecho podría consolidarse en el futuro cercano.
