El salario mínimo en México: un aumento que no llega a todos
En 2026, el salario mínimo en México experimentó un incremento significativo del 13%, estableciéndose en 9,582 pesos mensuales, equivalente a 315.04 pesos diarios a nivel nacional y 440.87 pesos en la Zona Libre de la Frontera Norte. Sin embargo, este ajuste no se traduce en un beneficio universal para los trabajadores, ya que millones de personas continúan percibiendo ingresos inferiores a esta cifra legal.
La informalidad laboral: un obstáculo insuperable
La principal razón detrás de esta disparidad es la alta tasa de informalidad laboral que afecta al país. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el 55.4% de la población ocupada trabaja en condiciones de informalidad. Esto implica que más de la mitad de los trabajadores no cuentan con un contrato formal, acceso a seguridad social ni están obligados a recibir el salario mínimo establecido por ley.
La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo revela que estos individuos no cotizan ante instituciones como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). En este contexto, el salario mínimo solo se aplica de manera obligatoria en relaciones laborales formales, dejando fuera a quienes laboran por cuenta propia o sin contratos.
Marco legal y limitaciones del salario mínimo
El salario mínimo en México tiene sus raíces en la Constitución General de la República de 1917, específicamente en el artículo 123, que establece que debe ser suficiente para satisfacer las necesidades básicas de un trabajador y su familia. Sin embargo, su aplicación está restringida a empleos formales con contratos reconocidos.
Es crucial entender que el salario mínimo se fija por día trabajado, no por mes. La cifra mensual de 9,582 pesos supone jornadas completas durante todos los días laborales. Aquellos que trabajan por horas, en temporadas o bajo esquemas de comisiones pueden recibir ingresos menores sin violar necesariamente la ley, incluso en empleos formales con jornadas parciales.
Impacto limitado de los aumentos salariales
Los incrementos recientes al salario mínimo, resultado de acuerdos entre el gobierno, empresarios y trabajadores, han estado vinculados a mejoras en indicadores sociales, como reducciones en la pobreza laboral. No obstante, especialistas señalan que estos beneficios se concentran principalmente en el sector formal de la economía.
La falta de supervisión efectiva en el sector informal dificulta exigir el cumplimiento del piso salarial legal. Este fenómeno tiene causas estructurales profundas, donde la alta informalidad no solo limita los ingresos de los trabajadores, sino que también afecta la productividad y el crecimiento económico del país.
Consecuencias y perspectivas futuras
La situación actual deja a más de la mitad de la fuerza laboral mexicana fuera del beneficio inmediato de los aumentos salariales. Esto reduce significativamente el alcance real de estas políticas y subraya la necesidad de abordar la informalidad desde un enfoque integral.
Mientras persistan estas condiciones, millones de trabajadores seguirán enfrentando desafíos para alcanzar un nivel de vida digno, a pesar de los esfuerzos legales por mejorar los salarios mínimos.